Adopcion Gay

Adopcion Gay

No debe permitirse la adopción a homosexuales porque éstos abusarían de los niños.

La verdad es que el 70 por ciento de los abusos a niños los realizan hombres heterosexuales, principalmente parejas de las madres, maestros y sacerdotes. Nadie ha considerado, sin embargo, prohibir la adopción por heterosexuales ni que se impida a los niños acudir a las escuelas o a las iglesias. Puede haber abusos a niños por parte de homosexuales o heterosexuales. Pero más que discriminar a algún posible adoptante por sus preferencias, habría que dar seguimiento a las adopciones para asegurar que no haya abusos de nadie contra niños adoptados (y no adoptados).

La adopción por homosexuales volvería homosexuales a los niños.

No hay indicios de que la preferencia sexual de los padres incida sobre la de los hijos. Algunos estudios apuntan que sí hay una relación, otros señalan que no. De lo que no hay duda es que en los hogares homosexuales los niños crecen sin los prejuicios tradicionales hacia los homosexuales, lo cual es a mi juicio positivo.

Un niño tiene derecho a tener un padre y una madre.

Un niño tiene derecho a vivir en un ambiente de tranquilidad que permita su desarrollo. Millones de niños en México son educados en hogares sin padre y no manifiestan problemas distintos a los de aquellos criados en hogares tradicionales.

Los homosexuales son malos padres.

No hay ningún estudio que avale esta afirmación. De hecho, en los pocos casos que conozco personalmente los homosexuales no sólo son buenos sino magníficos padres, ciertamente por arriba del promedio de las parejas heterosexuales. Supongo que hay malos padres homosexuales, pero hay muchos más malos padres heterosexuales.

Aceptar la adopción de niños por homosexuales sería una aberración.

Cuando menos nueve países aceptan explícitamente la adopción de niños por parejas homosexuales, entre ellos España, Noruega, Países Bajos (Holanda) y Suecia. Son países que se cuentan entre los que prestan mayor atención al ambiente en que se desarrollan los niños. En Estados Unidos y Canadá varios estados y provincias permiten la práctica. Muchos más países simplemente no tienen leyes que discriminen a los homosexuales en la adopción. La Asociación Psicológica y la Asociación Médica de Estados Unidos han emitido recomendaciones para aceptar la adopción por homosexuales y han dicho que no hay información que señale que ésta es perjudicial para los niños.

La aceptación por la Corte de la adopción de niños por homosexuales sería inmoral.

El mandato de los ministros de la Corte no es juzgar la moralidad de una conducta sino su constitucionalidad, y en su artículo primero la Constitución prohíbe la discriminación por razones de género o preferencias.

Permitir la adopción por homosexuales implicaría un deterioro en el tejido social del país.

La verdad es que muy pocas parejas homosexuales han contraído matrimonio tras la promulgación de la nueva ley del Distrito Federal, a pesar de que muchas se apresuraron a hacerlo porque llevaban años esperando la oportunidad. Poco más de 300 parejas homosexuales han contraído matrimonio desde el 4 de marzo. Difícilmente habrá un impacto social importante con un número tan reducido. Por otra parte, no sé de ningún caso en que estas parejas hayan adoptado un niño o hayan comenzado el proceso para hacerlo.

Sergio Sarmiento/Jaque Mate

Celebrando en duelo

Celebrando en duelo

Notable la alegre depresión de México, la pasión vocinglera con que da cuenta de sus males. La conversación pública mexicana parece un café español de los de antes, un enjambre de iras y quejas, dicterios y fulminaciones que se satisfacen con enunciarse, antes de irse a dormir tranquilo.

Recuerdo de otras épocas a directores de prensa y jefes de información frotándose las manos ante la posesión noticiosa, en exclusiva, de una desgracia.

Me atrevería a decir que ese gesto domina la moral periodística del país y tiñe de negro su opinión pública. México vive desde hace unos años un fantástico jolgorio crítico. En sus periodistas y en sus intelectuales, lo mismo que en sus políticos y su ciudadanía.

No hay quien arriesgue el descrédito de creer una buena noticia o sostener una idea poco lúgubre del país. Vivimos en la fiesta nacional del pesimismo, de la crítica sin cuartel, insobornable, celebrada y prestigiosa.

Nos hemos vuelto especialistas no en contar nuestras bendiciones, como manda el dicho inglés, sino en censar nuestros males.

Nunca la prensa mexicana ha sido más crítica, más inconforme, más desencantada y más intratable que ahora.

Nunca ha sido más diversa, más influyente, menos sujeta a controles y más rentable como negocio que ahora. Es una Casandra próspera, bien pagada.

Quien observa de cerca los medios, no ve sino auge y oportunidades, nuevos rostros, nuevas voces, nuevos programas, nuevos medios.

Es el boom de los pesimistas profesionales, pues si sus miembros quieren prosperar y competir en el gran mercado de la queja y la crítica adonde llegan, han de elevar el listón y ser más quejosos y más críticos que los demás.

No es que el pesimismo y la crítica estén de moda, es que son el boleto de entrada al mercado de la credibilidad pública.

Cómo hemos llegado a este otro extremo de la falta de rigor crítico que es criticarlo todo, no lo sé. Puede ser la excrecencia histórica de medios que vivieron décadas de mordaza y ahora retozan de más sin ella.

El hecho es que ha pasado ya más de la mitad del año en que se cumplen, por capricho de nuestra historia oficial, 200 años de la existencia de México. En realidad la nueva nación nace en 1821, que es cuando pacta y declara su independencia.

Como sea, ha pasado la mitad del año del bicentenario y es la hora en que ni el gobierno ni la sociedad encuentran mayor cosa que celebrar en esa fecha, salvo las nuevas carencias de la nación.

Como si uno celebrara sus cumpleaños porque su vida ha sido perfecta y no, más bien, para darse un respiro amable en la gran jodedera de la vida.

Aforismos de Friedrich Nietzsche

Aforismos de  Friedrich Nietzsche

DAR

¡Cuánto más difícil es dar bien que tomar bien; que dar bien es un “arte” y la más ingeniosa obra maestra de bondad!

DECISIÓN

Una vez tomada una decisión, hay que cerrar los oídos a los mejores argumentos en contrario. Este es el indicio de un carácter fuerte. En ocasiones, hay que hacer triunfar la propia voluntad hasta la estupidez.

La democracia es la forma de decadencia del Estado.

Hoy día los pequeños se han hecho los amos.

La democracia representa la no creencia en hombres superiores, en clases elegidas: “Todos somos iguales” “En el fondo todos somos un rebaño egoísta y plebeyo”

Derechos iguales para todos: ésta es la más maravillosa injusticia, pues precisamente los hombres superiores son los que padecen en este régimen.

El Estado no repara en calidades; sólo atiende a la cantidad.

La democracia moderna es la forma histórica de la “decadencia del Estado”. Humano, demasiado humano.

Ante el populacho, sin embargo, no queremos ser iguales.

Nosotros que consideramos el movimiento democrático no sólo como una forma de decadencia, es decir, de empequeñecimiento del hombre, como la nivelación del hombre y su disminución de valor, ¿adónde hemos de dirigir nuestras esperanzas?… a los filósofos… a los nuevos filósofos…

¿Hay aún filósofos? En realidad, en nuestra vida hay mucho de filosófico, sobre todo en los hombres científicos; pero filósofos propiamente dichos, hay tan pocos como verdaderos nobles. ¿Por qué? Ya no se cree en los filósofos, ni aun entre los sabios; éste es el escepticismo de una época democrática, que abjura de los hombres superiores. La psicología del siglo va dirigida esencialmente contra las naturalezas superiores.

En nuestra época, tan democrática, o mejor, tan plebeya, “la educación” y “la cultura” “deben” ser, sobre todo, el arte de engañar sobre el origen, sobre el atavismo plebeyo en el alma y el cuerpo.

“La voluntad de dominio” es tan odiada en las épocas democráticas, que toda la psicología de estos tiempos parece encaminada a su empequeñecimiento y calumnia. El tipo del gran ambicioso: ¡éste debe ser Napoleón! ¡Y César! ¡Y Alejandro! ¡Como si éstos no fueran precisamente los más grandes despreciadores del honor!

¡No debes dejar que te den un derecho que tú eres capaz de conquistar!

Macanadas.es

El silencio es predicado

El silencio es predicadoHabía que alzar la voz en silencio. Para protestar, en ocasiones hay que callar. Sujeto y predicado. Los informadores somos un gremio dividido. En desgarrada competencia. Colmados de protagonismo y soberbia. Mezquindades. A eso apuestan crimen y poderes. Vencen. Urgía reunirnos. Mandar mensajes. No más violencia. No más agresiones. No más acoso. No más negociaciones. No más secuestros. No más desapariciones.

Que las autoridades despierten. Que el Estado cumpla su deber. Que custodie el acceso de todos los mexicanos a la información. Que defienda la libertad de expresión. Que los periodistas tenemos derecho y obligación: ejercer nuestro oficio con garantías. Que termine la impunidad desquiciante. Que no haya brazos cruzados. Que a los muertos se les haga justicia.

En la marcha, todos como uno: reporteros, fotógrafos, camarógrafos, redactores, columnistas, editorialistas, corresponsales, cronistas, jóvenes y viejos, empleados y desempleados, independientes y sometidos, amigos y adversarios. El modo de presionar a la autoridad es que la autoridad nos haya visto juntos. No sólo en la ciudad de México. También en Tuxtla Gutiérrez y Monterrey, Oaxaca y Ciudad Juárez, Morelia y Torreón, Tijuana y León, Culiacán y Pachuca. En cualquier parte.

El silencio es predicado
antonio berni 1934

En la glorieta de Colón, algún perverso colocó una manta: “Se buscan”, decía el letrero. Luego fotos de Gómez Leyva, Ferríz, Marín y Hiriart. “Son peligrosos seudoperiodistas, integrantes del Cártel (desinformativo) del Milenio y asociados”, se leía. El panfleto provocó. Insultó. No se vale.

Fue una marcha de silencio que esperamos haga ruido. Los periodistas necesitamos espíritu de grupo. Identidad de gremio. Solidaridad. Cuerpo y tamaño para protestar. Cohesión. Sentido y fuerza. Renunciar a los exclusivismos, excepto para ganar la nota. Quedarse sólo en la protesta carece de sentido. Nos debemos a la sociedad. Eso escogimos. Defenderla. Informarla. Que la sociedad nos reconozca y necesite. Aceptamos los gajes del oficio, pero no admitimos un país en permanente riesgo. Matando mensajeros no se mata la verdad.

EL MONJE LOCO: Aullamos de tristeza por la muerte repentina. Samaniego se fue. Alberto Cortez escribió la letra de una canción a la medida del narigón cronista: “Era el callejero de las cosas bellas/ Y cargó con ellas cuando se marchó / Se bebió de golpe todas las estrellas / Se quedó dormido y ya no despertó…//”. Del México bronco al México harto. Dos intentos de linchamiento en Milpa Alta, uno en Oaxaca, y el de 100 agentes federales contra sus propios comandantes, en Ciudad Juárez. Ni la policía cree en la policía. ¿Usos y costumbres? ¿México impune? ¿México podrido? ¿México apestado? ¿Servirán para algo los Diálogos por la Seguridad? Nadie sabe. Nadie supo…

Pepe Cardenas/eluniversal.com.mx

No hay libertad sin cadenas

No hay libertad sin cadenas,
puede que la tenga Dios,
puedes tú mismo tenerla,
puede tenerla el tirano.
¡Da lo mismo!
A fin de cuentas es la libertad
rodeo que va dando la cadena.
Cadenas de hierro,
cadenas de plata,
cadena apremia,
me dejaban libre
de estarme amarrada.
Libertad
¡Qué gran palabra para el preso!
Carcelero:
tú nunca podrás gozarla.
Cadenas de hierro,
cadenas de plata,
cadena apremia,
me dejaban libre
de estarme amarrada.
La libertad de vivir,
pero, ¿y la libertad, madre?
La libertad de morir.
No hay libertad sin cadenas,
puede que la tenga Dios,
puedes tú mismo tenerla,
puede tenerla el tirano.
Es lo mismo a fin de cuentas:
es la libertad rodeo
que va dando la cadena.
Me soltaron algo más a la cadena
y yo dije: ¡Me dieron la libertad!
La cadena es siempre igual:
eslabón que a mí me sueltan,
a otro se lo apretarán.

¿70 mil muertos que no digan nada?

¿70 mil muertos que no digan nada?

Después de su polémico “Doce mitos sobre la guerra contra el narco” (Nexos, enero 2010), Joaquín Villalobos regresa en agosto con “La guerra en México”, un artículo que, leído en frío, podría parecer una provocación.

Digo en frío, porque algunas de sus tesis son… escalofriantemente frías:

• La violencia y el tiempo no son por ahora indicadores de victoria o fracaso, sino del tamaño del problema.

• No es sensato demandar que en tres años acabe la violencia de unos grupos criminales que poseen miles de millones de dólares, decenas de miles de armas y miles de bandidos que han aprendido a matar.

• La guerra la impusieron los criminales con sus matanzas, que se convirtieron en un reto a la autoridad; el Estado no podía limitarse a ser árbitro. Por lo tanto, que haya crecido la violencia al intervenir el gobierno y enfrentar a los cárteles, es algo totalmente lógico e inevitable.

Desde esa lógica preparémonos, pues, para seguir contando muertos. Tenemos, según el gobierno federal, 28 mil entre el 1 de diciembre de 2006 y el 3 de agosto de 2010. Según MILENIO, el incremento de ejecuciones en los siete primeros meses de este año respecto de los siete primeros de 2009 fue de 73 por ciento. De mantenerse esa tendencia, 2010 cerraría con cerca de 14 mil muertos.

Y como esta violencia es totalmente lógica e inevitable, y no hay por qué demandar que termine pronto, con las cifras actuales uno puede hacer las proyecciones que quiera: 15 mil ejecutados en 2011, 20 mil en 2012, 70 mil en el sexenio.

Y 70 mil mexicanos muertos, o más, no serían siquiera indicadores de victoria o fracaso, sino del tamaño del problema.

No, eso no puede estar bien. Con todo respeto para el comandante Villalobos.

Ciro Gomez Leyva/mileniodiario

Esta es la nueva mierda

EVERYTHING HAS BEEN SAID BEFORE
THERES NOTHING LEFT TO SAY ANYMORE
WHEN ITS ALL THE SAME
YOU CAN ASK FOR IT BY NAME

BABBLE BABBLE BITCH BITCH
REBEL REBEL PARTY PARTY
SEX SEX SEX AND DONT FORGET THE “VIOLENCE”
BLAH BLAH BLAH GOT YOUR LOVEY-DOVEY SAD-AND-LONELY
STICK YOUR STUPID SLOGAN IN:
EVERYBODY SING ALONG.
BABBLE BABBLE BITCH BITCH
REBEL REBEL PARTY PARTY
SEX SEX SEX AND DONT FORGET THE “VIOLENCE”
BLAH BLAH BLAH GOT YOUR LOVEY-DOVEY SAD-AND-LONELY
STICK YOUR STUPID SLOGAN IN:
EVERYBODY SING,
ARE YOU MOTHERFUCKERS READY
FOR THE NEW SHIT?
STAND UP AND ADMIT,
TOMORROWS NEVER COMING.
THIS IS THE NEW SHIT.
STAND UP AND ADMIT.
DO WE GET IT? NO.
DO WE WANT IT? YEAH.
THIS IS THE NEW SHIT,
STAND UP AND ADMIT.

BABBLE BABBLE BITCH BITCH
REBEL REBEL PARTY PARTY
SEX SEX SEX AND DONT FORGET THE “VIOLENCE”
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TOMORROWS NEVER COMING.
THIS IS THE NEW SHIT.
STAND UP AND ADMIT.
DO WE GET IT? NO.
DO WE WANT IT? YEAH.
THIS IS THE NEW SHIT,
STAND UP AND ADMIT.

AND NOW ITS “YOU KNOW WHO”
I GOT THE “YOU KNOW WHAT”
I STICK IT “YOU KNOW WHERE”
YOU KNOW WHY, YOU DONT CARE.
AND NOW ITS “YOU KNOW WHO”
I GOT THE “YOU KNOW WHAT”
I STICK IT “YOU KNOW WHERE”
YOU KNOW WHY, YOU DONT CARE.

BABBLE BABBLE BITCH BITCH
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BLAH BLAH BLAH GOT YOUR LOVEY-DOVEY SAD-AND-LONELY
STICK YOUR STUPID SLOGAN IN:
EVERYBODY SING.

ARE YOU MOTHERFUCKERS READY
FOR THE NEW SHIT?
STAND UP AND ADMIT,
TOMORROWS NEVER COMING.
THIS IS THE NEW SHIT.
STAND UP AND ADMIT.
DO WE GET IT? NO.
DO WE WANT IT? YEAH.
THIS IS THE NEW SHIT,
STAND UP AND ADMIT.

SO,
LET US ENTERTAIN YOU
LET US ENTERTAIN YOU…
BLAH BLAH BLAH BLAH EVERYBODY SING ALONG.

TODO HA SIDO DICHO YA
NO QUEDA NADA POR DECIR
CUANDO TODO ES LO MISMO
PUEDES PREGUNTARME EL NOMBRE

CHARLA, CHARLA, PERRA, PERRA,
REBELDE, REBELDE, FIESTA, FIESTA,
SEXO, SEXO, SEXO Y NO OLVIDAR LA VIOLENCIA
BLAH, BLAH, BLAH,
CONSIGUIERON SUS PALOMAS AMADAS, TRISTE, SOLITARIO,
PEGA TU ESTÚPIDO ESLOGAN Y CANTÉMOSLO

CHARLA, CHARLA, PERRA, PERRA,
REBELDE, REBELDE, FIESTA, FIESTA,
SEXO, SEXO, SEXO Y NO OLVIDAR LA VIOLENCIA
BLAH, BLAH, BLAH,
CONSIGUIERON SUS PALOMAS AMADAS, TRISTE, SOLITARIO,
PEGA TU ESTÚPIDO ESLOGAN Y CANTÉMOSLO

¿ESTAS, PUTA MADRE, PREPARADO PARA LA NUEVA MIERDA?
PONTE DE PIE Y ADMÍTELO, VENGA, ESTA VINIENDO,
ESTO ES LA NUEVA MIERDA
PONTE DE PIE Y ADMÍTELO
¿LA NECESITAMOS? ¡NO!
¿LA QUEREMOS? ¡SÍ!
ESTO ES LA NUEVA MIERDA
PONTE DE PIE Y ADMÍTELO

CHARLA, CHARLA, PERRA, PERRA,
REBELDE, REBELDE, FIESTA, FIESTA,
SEXO, SEXO, SEXO Y NO OLVIDAR LA VIOLENCIA
BLAH, BLAH, BLAH,
CONSIGUIERON SUS PALOMAS AMADAS, TRISTE, SOLITARIO,
PEGA TU ESTÚPIDO ESLOGAN Y CANTÉMOSLO

TODO FUE DICHO
NO QUEDA NADA POR DECIR
CUANDO TODO ES LO MISMO
PUEDES PREGUNTAR POR EL NOMBRE

¿ESTAS, PUTA MADRE, PREPARADO PARA LA NUEVA MIERDA?
PONTE DE PIE Y ADMÍTELO, VENGA, ESTA VINIENDO,
Letras4U.com » letras traducidas al español
ESTO ES LA NUEVA MIERDA
PONTE DE PIE Y ADMÍTELO
¿LA NECESITAMOS? ¡NO!
¿LA QUEREMOS? ¡SÍ!
ESTO ES LA NUEVA MIERDA
PONTE DE PIE Y ADMÍTELO

….
YO TENGO EL YA-SABES-QUE
… HAZ LO QUE TU PUEDAS
….
YO TENGO EL YA-SABES-QUE
… HAZ LO QUE TU PUEDAS
….
YO TENGO EL YA-SABES-QUE
… HAZ LO QUE TU PUEDAS
….
YO TENGO EL YA-SABES-QUE
… HAZ LO QUE TU PUEDAS

CHARLA, CHARLA, PERRA, PERRA,
REBELDE, REBELDE, FIESTA, FIESTA,
SEXO, SEXO, SEXO Y NO OLVIDAR LA VIOLENCIA
BLAH, BLAH, BLAH,
CONSIGUIERON SUS PALOMAS AMADAS, TRISTE, SOLITARIO,
PEGA TU ESTÚPIDO ESLOGAN Y CANTÉMOSLO

¿ESTAS PUTA MADRE PREPARADO PARA LA NUEVA MIERDA?
PONTE DE PIE Y ADMÍTELO, VENGA, ESTA VINIENDO,
ESTO ES LA NUEVA MIERDA
PONTE DE PIE Y ADMÍTELO
¿NOSOTROS LO NECESITAMOS? ¡NO!
¿NOSOTROS LO QUEREMOS? ¡SÍ!
ESTO ES LA NUEVA MIERDA
PONTE DE PIE Y ADMÍTELO

PERMITENOS ENTRETENERTE
PERMITENOS ENTRETENERTE
PERMITENOS ENTRETENERTE
PERMITENOS ENTRETENERTE
PERMITENOS ENTRETENERTE
(BLAH, BLAH, BLAH TODOS CANTAMEMOS)

Contra los creyentes

Contra los creyentes

También acerca de la Ilustración dieciochesca, ese pronunciamiento cultural antisupersticioso por excelencia, se han fraguado supersticiones. Una de ellas asegura que los grandes ilustrados, cuyo epítome es Voltaire, persiguieron a los creyentes. No es cierto o, al menos, no lo es salvo que precisemos bien y de forma contraintuitiva los creyentes a quienes nos referimos. Porque en el sentido más acogedor del término, todos somos creyentes… en el siglo XVIII y hoy en día.

Contra los creyentes

Los conocimientos bien fundados fueron y son demasiado escasos para lo que requieren nuestros anhelos de comprender la vida y actuar en la urgencia del momento presente. Como dijo Wittgenstein, incluso cuando tengamos todas las respuestas científicas aún no habremos comenzado a responder las preguntas que más nos importan. De modo que siempre necesitaremos creer además de saber para poder organizar racionalmente nuestra existencia humana.

Esta obviedad paradójica nunca se le escapó a Voltaire, Diderot ni al resto de los más esclarecidos miembros de la cruzada enciclopedista. Cuando ellos denunciaron y combatieron a los “creyentes”, nunca pretendieron acabar con quienes conjeturan más allá de lo que pueden comprobar -ellos mismos lo hacían constantemente- sino con los que en nombre de su inverificable certidumbre persiguen y coaccionan a quienes viven según convicciones diferentes. Porque el creyente peligroso no es quien reivindica su fe como un derecho personal, sino quien pretende convertirla en un deber “para todas y todos”, como dicen ahora. Voltaire les caracterizaba con el lema “piensa como yo o muere”, todavía vigente hoy de forma literal en algunas siniestras teocracias aunque en nuestras sociedades democráticas haya sido sustituido por una fórmula menos sanguinaria: “Piensa como yo o muere… socialmente”.

El laicismo del Estado, que es uno de los pilares -amenazados, ay- de la democracia contemporánea, no pretende erradicar creencias personales sino a aquellos que intentan prescribirlas o proscribirlas. Es decir, el Estado se mantiene laico para que los ciudadanos puedan serlo o no serlo según su criterio.

Y las convicciones de cada cual así amparadas no se refieren solamente a cuestiones religiosas o metafísicas, sino también a estilos de vida. Son estos últimos los más difíciles de soportar para los creyentes actuales, que solo se encuentran a gusto en la unanimidad de comportamiento y están dispuestos a exigirla de acuerdo con elevados principios morales… que dejan de serlo, claro, en cuanto se les impone por decreto. La institucionalización democrática no debe pretender instaurar el cielo en la tierra -lo óptimo en dignidad humana, decencia y costumbres edificantes- sino permitir el marco político en el que, dentro de una regulada convivencia, cada cual pueda ir al cielo o al infierno por el camino que prefiera, según postuló Voltaire. Lo contrario es volver a los usos teocráticos… aunque sea nominalmente para desautorizarlos y prohibirlos.

A diferencia de lo que pretenden los creyentes, el Estado laico no debe entrar en ningún tipo de polémicas religiosas. Ninguna fe puede convertirse en un eximente para incumplir las leyes civiles, pero tampoco en motivo para penalizar conductas que no se vetan explícitamente en los usos profanos. Si un conductor de autobús musulmán (el caso ha ocurrido en Reino Unido) no permite subir en su vehículo a un invidente acompañado de su perro guía, no es cosa de comenzar a discutir si realmente la saliva del animal esimpura o no según no sé qué ortodoxia: la ley de ayuda a las minusvalías debe cumplirse y punto.

De igual modo, una joven de la edad legalmente determinada debe poder comprar la píldora poscoital en la farmacia sin trabas, tenga la persona que regenta el establecimiento la opinión moral que fuere sobre esa transacción.

Pero tampoco hay derecho a prohibir velos o tocados a nadie porque se les suponga significados religiosos indeseables según el creyente persecutorio de turno (algunos muy eruditos, eso sí), cuando no despertarían recelo si se los justificase en nombre de la moda o de la extravagancia.

La indudable superioridad de las democracias laicas sobre las teocracias es que en las primeras las mujeres pueden ponerse el velo que quieran y en las otras en cambio no se lo pueden quitar. En cuanto a las disquisiciones teológicas, quedan para los ámbitos académicos y las fiestas de guardar.

Como los creyentes ejercen su santa coacción en beneficio de las almas de los demás, su presa favorita suelen ser las mujeres, cuyas almas tradicionalmente han sido consideradas más vulnerables que el espíritu de los varones.

Sea que se tapen demasiado o que se ofrezcan desnudas al mejor postor, siempre deben ser reprimidas y encauzadas porque solo llegarán a ser libres cuando se las convenza de lo dañino que es hacer lo que les dé la gana.

Antes, cuando la hembra era siempre revival de Eva tentadora, tras cada desvarío masculino alguien advertía: ¡cherchez la femme!; ahora, como ya solo están autorizadas a ser víctimas, en cuanto se recatan o se descocan demasiado los creyentes claman: ¡cherchez l’homme!

Porque se da por hecho que es un hombre siempre el que las desvía del recto sendero de la razón y la decencia. Desgraciadamente es muy frecuente que sean varones quienes las intimidan y mangonean, pero entonces será contra esos tiranuelos contra quienes habrá que actuar sin dejar de reconocer que ellas tienen también voluntad propia.

¿Que no se puede permitir la esclavitud, ni siquiera voluntaria? No hay esclavos ni esclavas felices salvo en la ópera de Arriaga y sin embargo todos nos esclavizamos gustosos de mil maneras por devoción o por ambición. Cuidado con los moralistas que sin escuchar nuestra opinión se sienten legitimados para emanciparnos a fuerza de decretos…

A lo largo de su biografía, los creyentes a veces mejoran de dogmas y pasan del comunismo a la socialdemocracia o el liberalismo, de la ortodoxia teológica al cientifismo y la evolución, de las adicciones juveniles a la salud pública, incluso hay ex caníbales que acaban vegetarianos o antitaurinos.

Pero lo que nunca pierden es el celo persecutorio que les asegura el subidón de adrenalina política. Los demás son cavernícolas oscurantistas, ellos siempre paladines ilustrados inasequibles al desaliento.

Practican lo que Michael Oakeshott llamó en un ensayo memorable la “política de la fe”, es decir, tratan de imponer gubernamentalmente la perfección social según la guía de quienes ya vieron la luz de la verdad. O sea, siguen confundiendo política y religión… aunque se crean laicos.

Fernando Savater/tribuna/elpais.es