La sonata de la vida

Lo interesante de los virus, biológicos o digitales, no es que saquen copias de sí mismos. Es lo que puede diferenciar a cada copia

JAVIER SAMPEDRO

La sonata de la vida
‘La Montagne Sainte-Victoire du bosquet du Château Noir’ (1904), de Cézanne.

El escritor Enrique Vila-Matas publicó el martes en este diario un elogio de la repetición, la insistencia y la obsesión en la creación del arte. Citaba ejemplos persuasivos como las 80 veces que Cézanne pintó la montaña Sainte-Victoire, las tres versiones que los hermanos Lumière rodaron de la Salida de los obreros de la fábrica y la respuesta que le dio John Banville a una lectora que le preguntó cuándo demonios iba a dejar de insistir en el tema de la identidad. “Cuando por fin me salga bien”, respondió Banville. Lean la columna de Vila-Matas, que tiene mucho, mucho más que eso.

Me vienen a la cabeza otros ejemplos. Picasso decía, supongo que medio en broma, que a veces vendía sus cuadros para dejar de retocarlos en el estudio: para dejar de repetirlos una y otra vez en su mente. Raymond Queneau, cofundador del OuLiPo (Taller de literatura potencial, en su acrónimo francés), publicó hace 70 años un libro inclasificable, Ejercicios de estilo, que consistía en contar una anécdota trivial 99 veces, cada una con su variación específica. La película de culto El día de la marmota consiste enteramente en la repetición de un mismo día con variaciones secuenciales. Las fugas de Bach, los lieder de Schumann y las sonatas de Hindemith esconden en su lógica más profunda esa misma estrategia repetitiva para crear cosas grandes y armoniosas a partir de sus meros componentes.

La repetición, la insistencia y la obsesión —la música— también constituyen el núcleo lógico de la biología, y la razón última de que arranque, funcione y evolucione. De hecho, esta estrategia musical de la repetición con variaciones es lo que diferencia la ingeniería natural de la nuestra. Un coche es una recopilación de tecnologías heterogéneas que han surgido en momentos históricos dispares, como la invención de la rueda hace cinco milenios, el motor de combustión de hace un siglo y unos sistemas de computación que están a medio inventar en nuestro tiempo. El marciano más tonto que visitara la Tierra vería de inmediato que un coche es un artefacto, un producto de la inteligencia humana.

Pero los seres vivos somos cosas, no artefactos, en el sentido en que una piedra es una cosa y un hacha de piedra es un artefacto. Los seres vivos no tenemos ruedas, por poner un ejemplo tonto. Las tenemos al nivel molecular, pero ningún animal ha logrado hacerlas evolucionar para la locomoción. La evolución no ha sabido cómo hacer eso, porque no tiene un sentido de la finalidad. Lo que puede hacer la naturaleza es partir de un mero par de apéndices y repetirlos con variaciones para generar un cuerpo funcional e interesante. De ahí vienen nuestros brazos y piernas.

Y también viene de ahí nuestro cerebro, que está compuesto por repeticiones con variaciones de unos circuitos neuronales que a su vez estaban formados por repeticiones con variaciones de otros circuitos aún más simples y primitivos. La ingeniería natural no inventa nada: es la repetición la que lo inventa. Una repetición es fácil y viable en ausencia de un diseñador. La repetición con variaciones es la auténtica esencia de la ingeniería natural. También lo es de la música. Y del arte y la literatura.

En la discusión actual sobre la viralidad de los mensajes, quizá nos falte entender una cuestión central. Lo interesante de los virus, biológicos o digitales, no es que saquen copias de sí mismos. Es lo que puede diferenciar a cada copia.

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China emite el amanecer en pantallas gigantes por culpa de la contaminación

La contaminación es tal que en Beijing se usan pantallas gigantes para ver el Sol.

Por Pepe FloresViernes

China emite el amanecer en pantallas gigantes por culpa de la contaminación

Hay veces que una imagen es tan impactante que las palabras sobran. ¿Cómo describir esta escena, que parece obedecer más a un futuro distante y distópico que a nuestra actualidad; a una película de Hollywood que a la vida real?

En Beijing, una campaña ha transmitido imágenes del amanecer y del cielo despejado para contrastar con el cielo contaminado de la ciudad. La masa de porquería en el aire es tan densa que han tenido que recurrir a esto. No tengo palabras.

Entre los mensajes que se han proyectado en las pantallas gigantes, se encuentra la frase “proteger el medio ambiente es responsabilidad de todos.”

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© Getty Images vía The Huffington Post

Ya hemos hablado antes de la pésima calidad del aire en la capital china. Los habitantes han tenido que usar máscaras de gas para hacer sus actividades, o incluso, suspender su vida cotidiana a causa de la contaminación.

Podría recitarles las cifras de polución en el aire chino. Podría decirles cuántos enfermos, cuántos muertos, cuántos efectos dañinos ha provocado la contaminación ambiental en Beijing. Pero con esta imagen, la explicación sobra.

Si hay fotografías que valen mil palabras, caray, ésta es una que debería avergonzarnoscomo humanidad.

Actualización (22/01): Gracias a la lectora Clara Roca por enviarnos este enlace para indicarnos que las pantallas fueron puestas como parte de una campaña comercial, no por el gobierno.

Es importante recalcar que las imágenes son totalmente reales. China está sufriendo cifras récords en contaminación ambiental y esta campaña lo ha aprovechado para hacer conciencia entre la gente. No deja de ser impactante el contraste entre un cielo libre de polución y la contaminación grave que se vive en dicho país.

www.nuevamujer.com

Un mundo fatigado: imágenes del cambio climático

Un mundo fatigado: imágenes del cambio climático

Félix Condori, de 31 años, alcalde de Llapallapani que antes trabajaba como pescador, junto a un bote en el lecho seco de lo que alguna vez fue el segundo lago más grande de Bolivia. Ahora debe viajar para encontrar trabajos de construcción como medio para ganar dinero puesto que el lago que definió su cultura y sustento ya desapareció. Mayo de 2016. CreditJosh Haner/The New York Times

Durante los últimos cuatro años, Josh Haner, fotógrafo de The New York Times, ha documentado mediante fotografías y videos los efectos del cambio climático alrededor del mundo. Una selección de su obra sobre la migración climática y los sitios del patrimonio mundial de la Unesco afectados por el cambio climático estará en exhibición en Photo London en Somerset House del 16 al 19 de mayo. Muchas de las imágenes fueron tomadas con un dron, pero su trabajo más reciente en las islas Galápagos lo obligó a trabajar bajo el agua. En esta entrevista con James Estrin habla sobre su cobertura.

¿Cuáles han sido los mayores desafíos al hacer esta obra sobre cambio climático?

Los efectos del cambio climático ocurren en una escala de tiempo tan lenta que a menudo es difícil documentarlos visualmente. Como resultado, creo que muchas de las imágenes del cambio climático a las que nos hemos acostumbrado se han enfocado en los osos polares flotando en pedazos de hielo marino o en glaciares que se separan. Ese tipo de fotos repetitivas ha causado que la gente sea indiferente a muchas de las historias importantes sobre cómo nuestro clima cambiante afecta a personas y lugares de todo el mundo.

Una gran cantidad de investigación se desarrolla sobre el cambio climático y nosotros tendemos a escribir nuestros reportajes con base en la evidencia científica que emana de esos informes. Sin embargo, es difícil hacer imágenes dinámicas de los científicos en un entorno silvestre. Así que siempre buscamos proyectos que sean importantes y que tengan un atractivo visual.

He documentado el cambio climático con drones alrededor del mundo durante los últimos cuatro años, y en ese tiempo he visto incrementarse las regulaciones sobre el uso de esos dispositivos en todo el mundo, lo que ha complicado producir imágenes aéreas dinámicas.

Ahora dedico la mayoría de mi tiempo en llenar solicitudes de permiso y formatos de licencia para obtener el permiso de usar drones en algunos de los lugares más frágiles del mundo como la Isla de Pascua y las islas Galápagos. Primero, tengo que investigar las leyes particulares de cada país sobre el uso de drones. Después trabajo en conjunto con abogados, gobiernos, reguladores del espacio aéreo, funcionarios de aduanas y a veces con la fuerza aérea del país para poder usar drones con el fin de tomar fotografías y grabar videos.

Un mundo fatigado: imágenes del cambio climático

En Betio, Tarawa Sur, Toobeen Iareko, de 6 años, jugaba con varillas que son usadas para construir un nuevo muro marino frente a otra barrera que falló permitiendo la llegada del agua durante la Marea del Rey. Febrero de 2015.CreditJosh Haner/The New York Times
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Los efectos del fuego en el parque de remolque de Journey’s End en Santa Rosa, California. Octubre de 2017.CreditJosh Haner/The New York Times
Un mundo fatigado: imágenes del cambio climático

Los caminos desérticos afuera de Agadez, Níger, donde decenas de migrantes parten hacia Libia cada semana. Los lunes, el día más popular de la semana para viajar, muchos camiones comienzan el recorrido. Agosto de 2016.CreditJosh Haner/The New York Times
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Una vista desde el hogar de la familia de Du Jinping, de 45 años, que vive en el lago Swan en el desierto de Tengger. En esta imagen, su hija Liu Jiali corre a través de las dunas detrás de su hogar. Junio de 2016.CreditJosh Haner/The New York Times

Estuviste en las islas Galápagos el año pasado.

Nos dimos cuenta de que las islas eran importantes para nuestra serie sobre cómo el cambio climático afecta los sitios del patrimonio natural y cultural en todo el mundo. A medida que comenzamos a analizar las investigaciones realizadas en ese lugar, se hizo evidente que la mayoría de los efectos ocurriendo bajo el agua. Así que rápidamente me di cuenta de que necesitaría tomar muchas fotografías y videos submarinos.

¿Usar un dron bajo el agua fue la solución?

Bueno, consideramos usar vehículos submarinos operados de manera remota con cámaras montadas, pero debido al cable de conexión, no se permite que estén cerca de los animales en las Galápagos. Así que eso significaba que yo necesitaba aprender a bucear. Siempre me había parecido atemorizante. Había fijado el límite en el uso de esnórquel, que me gusta mucho.

Pasé varios fines de semana durante un par de meses para aprender a bucear en la costa de California en la bahía de Monterey. Tuve la fortuna de contar con un instructor que también era fotógrafo submarino, porque existen muchos asuntos únicos relacionados con cuidar tu equipo, evitar filtraciones de agua y lidiar con el reflejo del sol y la exposición.

Además, después de meses de discusiones también nos concedieron el permiso de volar drones en las Galápagos. Una de las estipulaciones fue que tenía que estar acompañado por un guardabosques nacional todo el tiempo mientras estuviéramos sobre tierra y dentro del agua —solo para asegurarse de que ninguna de nuestras grabaciones impactaran negativamente a los animales en su hábitat natural—. Los guardabosques revisaban cualquier efecto en el comportamiento animal y también se aseguraban de que limitáramos el impacto en estas tierras extremadamente frágiles.

Todo nuestro equipo e indumentaria tuvo que estar en cuarentena antes de ir a esas islas, en muchas de las cuales el acceso está prohibido para los visitantes. Tuvimos que llevar ropas diferentes, incluyendo zapatos y sombreros nuevos para cada isla. El reportero, Nicholas Casey, y yo nos tuvimos que desnudar y poner todas nuestras pertenencias en bolsas de plástico para que pudieran ser llevadas directamente a la cuarentena cuando regresáramos a la isla principal.

Un mundo fatigado: imágenes del cambio climático

Pingüinos de las Galápagos buscando peces en la isla Isabela en las islas Galápagos. Noviembre de 2018.CreditJosh Haner/The New York Times
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Un cardumen de sardinas del que se estaban alimentando los pingüinos de las Galápagos cerca de la isla Isabela en las Galápagos. Noviembre de 2018. CreditJosh Haner/The New York Times

¿Cuál fue la sensación al estar en esas islas tan célebres por su historia?

Estar allí fue una experiencia increíble. Tuvimos que comprometernos con nuestro itinerario de antemano y solo esperar a que el clima cooperara. Debido a que existen tantas restricciones para visitar estos sitios, tuvimos que apegarnos a la planificación, lo cual es difícil cuando nunca has estado previamente en un lugar.

Muy pocas personas han visitado estos lugares y muchas de las bahías no tienen nombres reales en los mapas, así que es muy difícil buscarlas en Google. Intentar hacer una investigación previa fue casi imposible y simplemente tuvimos que confiar en nuestros contactos en ese lugar.

Lo que es realmente único sobre las Galápagos es que existen muy pocos superdepredadores ahí. Así que los animales usualmente no se sorprenden con tu presencia. Mientras mantengas una conducta muy tranquila ellos no cambian su comportamiento.

Esa también es la razón por la cual limitan el acceso a estos lugares —no quieren que los animales se acostumbren demasiado a los humanos—.

¿Cuál es el efecto del cambio climático en las Galápagos?

Ocurren tantas cosas. Está en la mira de tres corrientes. El Niño y La Niña las impactan con mayor fuerza. Estamos analizando el efecto de las temperaturas más cálidas que afectan al coral, lo cual altera a los peces más pequeños como las sardinas, y a su vez afecta a los leones marinos y a las aves que dependen de ellos.

Un mundo fatigado: imágenes del cambio climático

Leones marinos en una bahía de isla Isabela en las islas Galápagos. Noviembre de 2018. CreditJosh Haner/The New York Times
Un mundo fatigado: imágenes del cambio climático

Iguanas marinas alimentándose de algas bajo el agua cerca de cabo Douglas en la isla Fernandina en las islas Galápagos. Noviembre de 2018. CreditJosh Haner/The New York Times

¿Cuáles son las diferencias en la fotografía submarina y cuáles son sus desafíos?

La destreza se vuelve un problema bajo el agua porque estás usando guantes y tratas de manipular botones pequeños en una carcasa de plástico gigantesca que protege a tu preciada cámara. Y cuando vas a las Galápagos no llevas contigo una tonelada de equipo de respaldo porque debes ser ágil a medida que te mueves entre mar y tierra y cambias de isla.

Tienes que planear a qué profundidad vas a llegar para poder elegir tu carcasa. Algunas solo funcionan a unos metros de profundidad y otras pueden llegar mucho más lejos.

Así que realmente tienes que comprometerte con tu longitud focal antes de sumergirte porque no hay una manera sencilla de cambiar los lentes bajo el agua. Esto siempre es un reto especialmente cuando no estás completamente seguro de qué es lo que verás en cada ubicación.

Si no lo planeas bien, tendrás que salir a la superficie, después limpiar tu equipo con agua dulce, esperar que se seque, cambiar tus lentes, volver a lubricar los sellos de hule que van entre las diferentes partes de tu carcasa y después ensamblarlo todo, así como limpiar cualquier residuo de arena. Eso es solo para cambiar los lentes, las baterías o las tarjetas de memoria.

Se necesita mucha planeación y práctica para decidir cómo abordarás situaciones diferentes. En realidad, estaba aprendiendo conforme avanzábamos.

Así que, ¿es silencioso cuando estás buceando? quizá, al estar tan consciente de todo, hay menos distracciones.

No estoy seguro de que haya menos distracciones. El reto principal cuando buceo es que mi campo visual es limitado, debido a que usas una máscara que no te permite ver a la distancia, así como tampoco a la izquierda o la derecha.

Nick y yo siempre estuvimos juntos —en compañía del guardabosques— así que cuando alguno veía algo fuera de la vista periférica de la otra persona le tocaba en la pierna. También teníamos pizarras en las que podíamos escribir bajo el agua para que no tuviéramos que salir a la superficie para hablar y pasar tiempo para readaptarnos conforme nos sumergíamos de nuevo.

Muchos de los lugares en los que buceamos estaban cerca de la costa, así que teníamos algunas olas que impactaban la línea costera. Sin embargo, había muy pocos vehículos motorizados en los alrededores, y era muy silencioso bajo el agua. El ruido de mayor volumen era el de las burbujas de aire de nuestros reguladores cuando exhalábamos.

Un mundo fatigado: imágenes del cambio climático

Pingüinos de las Galápagos en busca de peces en isla Isabela en las islas Galápagos. Noviembre de 2018.CreditJosh Haner/The New York Times

¿Cómo se diferencia de otros entornos que has fotografiado?

Bajo el agua, hay visibilidad limitada, y los animales a menudo están camuflados, por lo que tienes que hacer una gran búsqueda para localizar a la vida animal y vegetal que quieres documentar. Es un poco como una búsqueda del tesoro pero con la presión del tiempo porque tienes cantidades limitadas de oxígeno cuando estás bajo el agua.

¿Cuánto te dura el oxígeno bajo el agua?

Tuvimos entre treinta y cuarenta minutos de oxígeno y, en una de nuestras inmersiones, mucho de nuestro tiempo fue invertido solo en intentar encontrar una iguana marina bajo el agua durante la breve cantidad de tiempo que pasan alimentándose de algas. ¡Están camufladas y son difíciles de ver!

¿Usaste una luz estroboscópica?

No usé una luz estroboscópica porque estaba grabando video, pero sí utilicé algunas luces ledes bajo el agua. Y es una cosa más que debes manipular cuando estás bajo el agua. Así que además de foco, exposición, cambiar entre fotografía fija y video, luego debes ajustar la intensidad y la dirección de las luces que se encuentran en estos brazos articulados sobre la cámara, y hacer todo esto cuando haya corrientes.

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Una tortuga marina en La Lobería en la isla San Cristóbal de las Galápagos. Noviembre de 2018CreditJosh Haner/The New York Times

¿Cuál es el siguiente reto?

Alguna combinación de imágenes de drones con tal vez modelaje 3D y gráficos interactivos para que puedas usar el movimiento del dron con el fin de crear un efecto narrativo en la pieza. Eso es lo que más me gustaría experimentar en el futuro.

También intenté hacer piezas con cámara rápida en Yellowstone porque los drones están prohibidos en los parques nacionales de Estados Unidos. Me quedé realmente cautivado con las imágenes de la cámara rápida y espero usarla mucho más en los siguientes años.

¿Siempre has sido un amante de las actividades al aire libre?

Mi papá era un amante de las actividades al aire libre y cada uno de mis padres trabajó medio tiempo cuando yo crecía. Cuando mi papá me cuidaba, a menudo estábamos en contacto con la naturaleza para realizar senderismo, y desde una edad temprana me quedó grabada la importancia de estar al aire libre. Y he seguido haciendo eso. Tomé algunas de mis primeras fotografías en bosques alrededor de San Francisco y en las montañas de Yosemite.

A mediados de cada año, realizo largos recorridos con tan solo una mochila. Realmente me siento más en casa cuando estoy lejos de toda la tecnología y sentado en un lago en la sierra.

Una de las principales razones por las que mi esposa y yo recientemente decidimos mudarnos al norte de California fue para estar más cerca de la naturaleza y de los lugares que visité y en los que acampé durante mi infancia. Realmente queremos compartir eso con nuestra hija a medida que crece.

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Un mundo fatigado: imágenes del cambio climático

Gran Fuente Prismática, Parque Nacional Yellowstone. Octubre de 2018. CreditJosh Haner/The New York Times
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Bisontes peleando, Parque Nacional Yellowstone. Octubre de 2018. CreditJosh Haner/The New York Times
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Amiya Brunet en el puente que conduce a su hogar en la isla de Jean Charles, en LuisianaCreditJosh Haner/The New York Times
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Iguanas marinas alimentándose de algas bajo el agua cerca de cabo Douglas en la isla Fernandina en las islas Galápagos. CreditJosh Haner/The New York Times

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UNA SOLA DOSIS DE PSILOCIBINA ALIVIA LA DEPRESIÓN Y LA ANSIEDAD POR 6 MESES, SEGÚN NUEVO ESTUDIO

UNA INVESTIGACIÓN QUE PODRÍA CAMBIAR EL TRATAMIENTO DE LA DEPRESIÓN Y LA ANSIEDAD MOSTRÓ QUE UNA DOSIS DE PSILOCIBINA ALIVIÓ A PACIENTES CON CÁNCER DE SU DEPRESIÓN Y/O ANSIEDAD

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La psilocibina, la sustancia activa de los “hongos mágicos”, se presenta actualmente como una valiosa medicina, capaz de ayudar en el tratamiento de diferentes condiciones, incluyendo varias adicciones y padecimientos psicológicos. Un estudio hace un par de añosmostró que la psilocibina tiene una efectividad del 80% como tratamiento para dejar de fumar, un 50% más que cualquier otro método conocido hasta esa fecha.

El principal campo de estudio de la psilocibina en tiempos recientes es con pacientes terminales. En esto la Universidad Johns Hopkins es la pionera y recientemente ha dado a conocer una nueva investigación que podría ser histórica.

Los resultados del estudio, en el que participaron 79 pacientes con cáncer, están por publicarse en el Journal of Pyschopharmacology y constituyen la evidencia más robusta de que una sola dosis de psilocibina puede aliviar la depresión y la ansiedad por al menos 6 meses en pacientes con dicho padecimiento.

En la investigación, los pacientes recibieron una dosis mínima por control y una dosis alta. Los resultados mostraron que 6 meses después el 78% de los pacientes estaban menos deprimidos de lo que habían estado según una evaluación clínica y 83% menos ansiosos. El 65% se habían recuperado casi completamente de la depresión y el 57% de la ansiedad. Por comparación, los antidepresivos sólo han ayudado al 40% de los pacientes con cáncer, una cifra similar al placebo. Tras 6 meses 2/3 partes del grupo creían que esta experiencia había estado entre las cinco más significativas de su vida. Atribuían los beneficios a haber encontrado significado en la vida.

UNA SOLA DOSIS DE PSILOCIBINA ALIVIA LA DEPRESIÓN Y LA ANSIEDAD POR 6 MESES, SEGÚN NUEVO ESTUDIO

 

Los científicos aún no saben bien cómo produce la psilocibina estos cambios en el cerebro, ahí yace la “magia” de los hongos y quizás no tenga un mecanismo neural propiamente sino que es un beneficio en un cambio de actitud y significado, una operación de mente sobre materia. 

Evidentemente será necesario replicar estos estudios con pacientes que no tienen cáncer, pero aunque el nivel de efectividad podría disminuir, es altamente probable que la psilocibina de cualquier manera supere en efectividad a los antidepresivos, lo cual es una amenaza enorme para las farmacéuticas, ya que esta sustancia provee beneficios con una sola dosis.

Jeffrey Lieberman y Daniel Shalev dan al clavo en esta cuestión cuando señalan: “Las leyes actuales, no basadas en la evidencia, impiden la investigación con difíciles requerimientos de almacenamiento y seguridad, lo que hace que sea muy complicado obtener fondos”.

Resulta relevante recordar lo que dijo Giorgio Samorini: “el fenómeno de las drogas es un fenómeno natural, mientras que el problema de las drogas es un problema cultural”.

Actualización: FDA autoriza prueba clínica para el tratamiento de la depresión con psilocibina

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Alertan de la llegada de una tormenta solar inminente que impactará sobre la Tierra

El Centro de predicción del clima espacial de Estados Unidos ha emitido un comunicado en el que explica que el fenómeno, de gravedad «moderada», se producirá entre este miércoles y el jueves

Recreación de una llamarada solar

El Centro de Predicción del Clima Espacial (SWPC por sus siglas e inglés) adscrita a la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos ha emitido un comunicado en el que explica que una tormenta solar impactará de forma inminente contra la Tierra entre este miércoles y el jueves. La alerta se publicó este lunes después de que el pasado día 10 de mayo los expertos localizaran una serie de tres eyecciones coronales de masa (CME por sus siglas en inglés) que anticipaban la tormenta solar.

«Se espera que los primeros dos eventos de CME lleguen el 15 de mayo y se anticipa que la tercera CME llegue la segunda mitad del 16 de mayo», avisan desde el SWPC. En concreto, en Estados Unidos están vigentes dos tipos de alerta: una menor (catalogada como G1) entre el 15 y el 17 de mayo y otra «moderada» (G2) que se espera se produzca el 16, el día pico de intensidad del suceso.

La Agencia Espacial Europea (ESA) también ha confirmado en sus redes la inminente tormenta solar tanto a través de las redes sociales como de su página web.

 

Colapso de los filamentos

El Sol tiene ciclos de 11 años en los que se dan mínimos y máximos de actividad. En este momento nos encontramos en un mínimo solar, situación que se prevé que cambie en 2024, cuando nuestra estrella llegue a un máximo, produciéndose un aumento de manchas solares. «Pero que sea un mínimo no significa que el Sol esté parado», explica al respecto Javier Rodríguez-Pacheco, catedrático de astronomía y astrofísica en la Universidad de Alcalá (UAH) y experto en tormentas solares. «En periodo de mínimos hay un porcentaje menor de este tipo de sucesos, pero eso no significa que no ocurran», incide. Tampoco es seguro que el máximo se producza en la citada fecha: los últimos ciclos de nuestra estrella han sido poco comunes, alargándose en el tiempo los mínimos y registrando periodos máximos menos fuertes de lo normal.

Por ello no es tan raro que los investigadores vieron el pasado 10 de mayo cómo los filamentos solares -que se forman en bucles magnéticos que mantienen masas de gas denso y relativamente frío suspendidas por encima de la superficie del Sol- colapsaron, un suceso que ocurre cuando el campo magnético cercano se vuelve inestable. Las explosiones resultantes, que ocurren a menudo lejos de las regiones observadas, se llaman llamaradas de Hyder -llamadas así en honor a Charles Hyder, quien publicó estudios de tales eventos en 1967-. En esta ocasión, la ubicación del origen de los CME se dio en la región 2471, según informan desde el SWPC.

Tras esa llamarada, las partículas con una intensa carga magnética procedente de la gigantesca llamarada solar salen despedidas al espacio y pueden chocar contra nosotros. Sin embargo, la mayoría de las veces, nuestro campo magnético actúa de escudo protector, deformándose y provocando impresionantes auroras boreales.

Pero los sucesos extremos de este tipo pueden producir fuertes tormentas solares que atraviesan el campo magnético y dañan los sistemas eléctricos y de radio, como ocurrió en 1859 el famoso evento Carrington -donde quedó seriamente dañada la red de telégrafo- o el de 1989 en Canadá -donde Quebec se quedó sin luz durante un día-. Para esta ocasión los expertos del SWPC quieren mandar un mensaje de tranquilidad a la población afirmando que no se esperan apagones eléctricos o daños significativos por esta ola de tormentas solares.

Lo que sí podrán verse son auroras boreales a latitudes poco usuales. De hecho, medios locales han reportado que estas impresionantes luces celestes han sido registradas en la madrugada de este martes en ciudades como Nueva York o Michigan.

 

¿Puede producir daños en Europa?

Aunque la alerta está vigente para Estados unidos, ¿este evento podría tener consecuencias para Europa y, más concretamente, para España?Rodríguez-Pacheco explica a ABC que nuestro continente está más protegido por su ubicación, a latitudes más pegadas al ecuador; y por el tipo de redes, mucho menos gigantescas de las construidas en EE. UU. y Canadá, por ejemplo.

«En España no debemos preocuparnos. En altitudes norte, a la altura de los países nórdicos, puede que se registren auroras boreales, pero aquí solo se han registrado durante el evento Carrington», afirma. Así que, de momento, tranquilidad a pesar de la tormenta solar que arrecia.

https://www.abc.es/ciencia/