La comida basura es tan adictiva como la heroína

La comida basura es tan adictiva como la heroína

El «fast food» o comida basura puede ser tan adictivo como la heroína o la cocaína, de acuerdo con los resultados de un estudio realizado por el Instituto de Investigación Scripps de Florida, del que se hace eco «Nature».
Los científicos sometieron a ratas a dietas de alto contenido calórico y comprobaron que los receptores dopamínicos D2, que «recompensan» al cerebro con sensaciones agradables relacionadas con la comida, el sexo o la cocaína, sufrían la misma transformación que en un adicto. Las ratas ganaron peso rápidamente y desecharon su comida habitual.
«El consumo excesivo de alimentos sabrosos y con muchas calorías, como salchichas, bacon o tarta de queso, dispara un cambio en los circuitos de recompensa cerebrales, lo que conduce al desarrollo de un hábito de ingestión compulsiva difícil de abandonar», asegura el autor de la investigación, Paul J. Kenny.

M. Carbonell/larazondigital.es/ciencia

Nazareno

Nazareno

El nazareno vestía un hábito morado con capirote amarillo y arrastraba unas cadenas con los pies descalzos detrás del paso de un Cristo durante la procesión del Viernes Santo, junto con otros penitentes de vía dura. Llevaba un hachón encendido en la mano. De pronto, en medio del sonido de trompetas y tambores de unos legionarios, a este nazareno le vibró el móvil en un bolsillo del pantalón y tuvo que hurgar en la faltriquera por los entresijos del hábito hasta que consiguió atraparlo. Le llamaba su hijo desde el laboratorio de biología molecular de Ottawa, en Canadá, donde este joven trabajaba como investigador. El padre atendió la llamada mientras a su alrededor un coro imploraba el perdón de Dios por no se sabe qué clase de pecados. Su hijo le dijo que acababa de recibir una distinción por un trabajo sobre las deformaciones cromosomáticas del cerebro que propiciaban el mal de Alzheimer. A través del teléfono la alegría del joven rebotaba en un satélite y bajaba hasta la capucha del nazareno y a su vez al laboratorio de Ottawa llegaba un coro & ánimas que cantaba: “Perdón a tu pueblo, Señor, no estés eternamente enojado”. Uno celebraba en Canadá un éxito de la ciencia; otro arrastraba unas cadenas en un Vía Crucis en el fondo de España para dar gracias a Dios por haber salido vivo de una operación de colon. EJ nazareno tenía dos vástagos más. Una hija de 20 años estudiaba fisica matemática en Berlín con la beca Erasmus y había aprovechado las vacaciones de Semana Santa para viajar con un amigo holandés a un poblado de Ruanda a enseñar los primeros números a unos niños. Por las aberturas del antifaz el nazareno sólo veía a un Cristo coronado de espinas entre sayones llevado por los costaleros, pero a su lado caminaban unos empalados y detrás iban unos disciplinantes dándose latigazos en las espaldas llenas de bubones sangrantes. El tercero de sus descendientes se había quedado en casa. Era un esteta que para conmemorar el Viernes Santo esa noche puso en el equipo de música el Réquiem de Mozart y lo escuchaba junto a una botella de oporto, mientras escribía notas para una charla sobre el cambio climático. El domingo de Pascua pensaba ir de excursión a la sierra. Después de las lluvias de Semana Santa el valle estaría lleno de espárragos silvestres y si su novia le hacía con ellos una buena tortilla, esa sería la mejor forma de celebrar que Dios había vuelto a resucitar igual que el año pasado. Entre el nazareno y sus hijos había más de tres siglos de distancia.

Manuel Vicent

Semana farSanta

Semana farSanta

Aborrezco la semana santa, esa mezcla de misticismo y celulitis. En nuestros tiempos los rituales religiosos huelen a aceite de coco. La semana santa propicia despliegues de teatralidad insulsa, tan cara al alma mexicana y a sus conflictos esenciales: la madre gime porque su hijo está en problemas, y los hijos sangran porque los abandonó su padre. Prefiero, definitivamente, las semanas laicas.

Es muy curiosa la forma en que una sociedad tan autoproclamadamente jacobina se entrega al psicodrama colectivo, una gestalt tumultuaria en la que se brinca, de un día para otro, de posar desnudos para el fotógrafo gringo a disfrazarse de romanos y judíos y hablar en vosotros. Espadas de cartón y pelucas de fibracel para apóstoles de pacotilla, últimas cenas de ocasión, sanedrines al uso, jesucristos prêt-à-porter.

En la prensa saldrán las fotos de rigor: el obispo gordito que le soba la cabeza a un niñito disfrazado de judas, la gorda que logró retacarse en un bikini, los capirotes en Taxco. El cura que declara que si los partidos políticos pagaran impuestos, la Iglesia también lo haría (impuesto al bautizo agregado, derecho de defunción). La prensa “progresista” se pone piadosa de pronto: “En el sufrimiento del obrero y el campesino se actualiza el de Cristo”. En la tele comercial pasan, como todos los años, El mártir del Calvario: un Cristo ceceante de sexualidad dudosa que camina en ralentí y habla en vosotros. En la tele culta, en cambio, Cristo es comunistón, habla italiano y tiene una ceja estilo Frida Kahlo. La vía cursis.

Una computadora inglesa hizo una cara de Cristo con base en no sé qué estudios: parece un plomero esperando que le despachen un cople. Los noticieros brincan del Papa lavando pies de pobres a miles de nalgas de la clase media tostándose en la playa, casi siempre en parejas. A la gente en México obviamente le gusta sangrar en público, azotarse, pedir perdón clamorosamente. Es una pena, pero no una que sufra la gente. El cheguevara solemne pregona: “Pocos países han hecho tanto por los derechos humanos como lo ha hecho Cuba”. Nadie dice: “En el sufrimiento del disidente o el homosexual cubano se actualiza el de Cristo”.

Y para terminar, Iztapalapa. El uso y costumbre como conducta inducida. Los caballos que montarán los son de la policía local, ascendida a centurión. Sesenta caballos para atrapar a Dimas y a Gestas. El costo en sonido, iluminación, seguridad, música se paga con los impuestos, gracias a la generosidad del Jefe de Gobierno, un comecuras que de pronto se convierte en Pedro el Ermitaño. ¿Por qué el gobierno capitalino utiliza impuestos para subvencionar fanatismo religioso? Porque es “popular”, la palabra que justifica todo. La gente de Iztapalapa no tiene para comprar libros (por ejemplo de Marx, que explica el fanatismo religioso y otros usos y costumbres) pero sí para hacer la versión pozole de Cecil B. de Mille, ese enajenador. Lo bueno es que, a pesar del linchamiento público de un nazareno, el saldo siempre es blanco.

Otra imagen ritual: miles de personas como albóndigas en el caldo de un balneario popular o en una marceloplaya. Y otra: la fotos del vacío Paseo de la Reforma y el pie de foto que reza “Si siempre fuera así…!”. Y las cofradías de penitentes que recorren las calles de Taxco flagelándose, arrastrando melodramáticas cadenas, cargando espinas purgantes. No me explico cómo no los arrestan. Terrorismo visual, masoquismo en vía pública, distribución ilegal de hemoglobina. Y los ricachones que van todos fashion a comulgar con daiquiris y a visitar las siete discos, y… Constitución mía, ¿por qué me has abandonado?

Guillermo Sheridan/eluniversal.com.mx

La maquina de dios

GINEBRA.- La inmensa expectativa generada en torno al funcionamiento de “la máquina de Dios”, el mayor acelerador colisionador de partículas del mundo, fue develada esta mañana, después de que fuera puesta en marcha y diera los primeros resultados positivos en su inicio.

La maquina de dios

El éxito de la primera prueba del funcionamiento de “la máquina de Dios” , tras lograr que el primer haz de protones diera una vuelta completa al circuito, fue recibido con aplausos por las decenas de científicos presentes en la sala de control del organismo.

“Hoy fue un momento nuevo para la Física, comparable a cuando fue descubierta la física cuántica, y nosotros tuvimos el privilegio de vivirlo”, comentó el presidente del Instituto Nacional de Física Nuclear, Roberto Petronzio, tras los primeros pasos del proyecto.

Este colosal instrumento, en el que han trabajado unos 5000 físicos e ingenieros desde hace más de una década, es el mayor proyecto científico. Robert Aymar, director general del Centro Europea para la Investigación Nuclear (CERN), está convencido de que el denominado Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas en inglés) le dará a los científicos “hallazgos que cambiarán la visión del mundo y su creación”.

Desde 1996, el CERN ha construido a 100 metros bajo tierra, cerca de Ginebra, un anillo de 27 km de circunferencia, que enfrió durante dos años para alcanzar a los -271,3°C. Alrededor del anillo se instalaron cuatro grandes detectores, en cuyo núcleo se producirán grandes colisiones de protones (partículas de la familia de los hadrones).

El LHC alcanzará al 99,99% de la velocidad de la luz (unos 300.000 km por segundo). A máxima potencia, 600 millones de colisiones por segundo generarán partículas, algunas de las cuales jamás se han observado. Para analizar y archivar los 15 millones de gigaoctetos de datos recogidos anualmente, 11 centros distribuirán la información en bruto a 200 instituciones del mundo.

La maquina de dios

Otro detector, el LHCb, dilucidará qué pasó con la antimateria en el momento del Big Bang. El Alice se ocupará de las colisiones de iones de plomo para recrear en tiempo relámpago la “sopa” de quarks y gluones que formaban la materia los primeros microsegundos del Universo, antes de la creación de protones.

El segundo haz, que girará en el sentido inverso al primero, provocará colisiones de energía cada vez más elevadas, hasta alcanzar 7 veces la potencia del Fermilab estadounidense, hasta ahora el acelerador más potente.

Los sorprendentes objetos encontrados en el estómago de un avestruz (1927)

En esta fotografía de 1927, tomada por Frederick William Bond, fotógrafo de la Sociedad Zoológica de Londres, podemos observar la curiosa colección de objetos que se encontraron en el estómago de un avestruz tras su muerte.

 Los sorprendentes objetos encontrados en el estómago de un avestruz (1927)
National Media Museum 1927 | Fuente | Dominio Público

Al igual que todas las aves, el avestruz carece de dientes, por lo que no realiza masticación alguna de lo que ingiere.

En su voracidad puede llegar a tragar piedras y rocas que, retenidas en su organismo, ayudan a moler los alimentos.

Entre otras cosas, se han encontrado en el estómago de estos animales más de tres kilos de arena, trapos, pañuelos, cuerdas, clavos, monedas, bisagras, llaves de hierro, etc.

En una ocasión se llegaron a contar setenta monedas de cobre.

visto:aldea irreductible

DIOS, QUE CRUZ…….

Los católicos ingleses se han cabreado con la BBC. Al parecer, esta cadena ha estrenado una miniserie titulada “La Pasión” que, lejos de lo que pueda parecer por el título, no va de ingleses follando por todas partes. Va de los últimos días de Jesucristo.
Todo en la serie era súperortodoxo, los católicos se lo estaban pasando pipa viendo a un señor haciendo de Mesías y recibiendo hostias por todos lados. Pero llegó el último capítulo y se lió.

¿Por qué? Pues porque la BBC no puede hacer nada normal y se les ocurrió que la crucifixión de toda la vida es una puta mierda y que mejor crucificarlo de otra manera. Así que echaron mano a la hemeroteca y vieron que en 1968 se encontró un esqueleto crucificado en una posición raruna de cojones y se dijeron: “¡ey, esto mola!”

Total, que al final de la serie, Jesucristo muere crucificado de cuclillas (adjunto el esquema que ha publicado El País):

DIOS, QUE CRUZ.......Bien, dejad que os diga que esto es una puta mierda y, además, atenta contra mi moral cristiana. Me duele.

Siento tanta impotencia que tiemblo de ira, fíjate lo que te digo. He estado rezando toda la tarde, pero la desazón sigue ahí, medrando en lo más profundo de mi alma.

Así que he estado hojeando unos incunables que me dejó mi tatarabuelo para ver si encontraba alguna representación fidedigna del Jesucristo crucificado. Y la he encontrado.

Así es como murió realmente Jesucristo:

DIOS, QUE CRUZ.......

Por Jose A. Pérez  

Conjeturas tras las bombas en Moscu

Conjeturas tras las bombas en Moscu
LOS FANTASMAS DEL CAUCASO
El día después de los ataques del 11 de septiembre de 2001, el presidente Putin utilizó en gran medida el inicio de la «guerra global contra el terrorismo» para justificar el aplastamiento del nacionalismo checheno. De esta manera, se equiparaba a los adversarios de la brutal recuperación del Cáucaso con los partidarios de Bin Laden, y el Kremlin pudo beneficiarse de una indulgencia inédita por parte de la Administración de Bush y de sus aliados occidentales. Sin embargo, los vínculos entre los yihadistas y Al Qaida en Rusia son muy cuestionables, más allá de las semejanzas entre los atentados perpetrados ayer en Moscú y los que se perpetraron, por ejemplo, en el metro de Londres en julio de 2005.
Bin Laden ha temido durante mucho tiempo la competencia del prestigio militante de uno de sus compatriotas saudíes, apodado Jatab, establecido en el Cáucaso y líder de unos «voluntarios» árabes desde 1995. Tras la desaparición de Jatab en 2002, sus sucesores se han distanciado públicamente de Al Qaida mediante la condena de la campaña terrorista llevada a cabo en Arabia Saudí a partir de 2003.
De todas formas, los yihadistas árabes, diezmados por la contrainsurrección rusa, no son más numerosos en el Cáucaso, donde el rebelde Dokú Umárov proclamó en 2007 un «Emirato islámico» para el conjunto de la zona.
Umárov usó la eliminación de sus rivales nacionalistas por parte del Ejército Rojo para desarrollar su propio programa yihadista y extender la violencia a las repúblicas vecinas de Chechenia. El mes pasado amenazó con atentar en las ciudades rusas por lo que en un principio se sospecha que su red sea la culpable de la carnicería del metro moscovita. En ese caso, esto significaría que el espantapájaros de Al Qaida, agitado por el Kremlin, no ha impedido que surja un yihadismo independiente de Bin Laden que desea extenderse por todo el Cáucaso.
JEAN – PIERRE FILIU, Instituto de Estudios Políticos de París