Religion: El opio del pueblo

rosario

El cardenal mexicano Javier Lozano Barragán (de los apellidos de Cotija, donde nació el perverso Padre Maciel) se ha caracterizado por su firme defensa de la tradición y la ortodoxia católicas. Se ha opuesto al aborto, a la homosexualidad, a la eutanasia, al condón, a la inseminación artificial y a las células embrionarias para fines de investigación, calificándolas como una “cultura de muerte” (noviembre, 2009) (v. www.yunqueland.com).

Ha declarado sobre la píldora abortiva: “Una pastilla que tiene efectos abortivos, y como tal, el aborto es un asesinato. La supresión de una vida humana es un crimen, un delito y merece un castigo” (v. op. cit).

La organización italiana Arcigay fundada en 1985 y principal defensora de los derechos de las personas homosexuales, respondió críticamente a Lozano Barragán el 30 de noviembre pasado: “… (la jerarquía católica) vuelve a golpear la dignidad de los gays, lesbianas y transexuales, mientras en toda Italia se extiende la violencia contra estos colectivos y se ponen en marcha campañas mediáticas contra la dignidad de estas personas” (v. op. cit).

Sobre el sida: es una “patología del espíritu” y una consecuencia de la “inmunodeficiencia moral” (v. op. cit).

Sobre el condón: El cardenal italiano, Carlo María Martín, afirmó que el condón podría ser considerado un “mal menor” en algunas situaciones para combatir el sida. Poco después fue obligado a rectificar por Lozano Barragán (abril, 2006) (v. op. cit).

En el libro que escribió el padre Raúl Lugo de Mérida, Yucatán (cuya historia ha sido ocultada a los medios de comunicación por el arzobispo de esa Arquidiócesis) puede leerse la existencia de la sexualidad que justifica los complejos que vive la humanidad: —la sexualidad heterogénea y el amor limitado de hombres con hombres, de mujeres con mujeres, la prostitución, las abiertas manifestaciones de los gays— (v. Iglesia católica y homosexualidad, Ed. Nueva Etiopía, España 2006, Cap. 10: “La revolución sexual que la Iglesia necesita”).

El pasado 12 de diciembre, nuestra Basílica de Guadalupe de México fue escenario en honor de María madre nuestra, de los cantos que hacen con toda libertad estos grupos que no reconocen las iglesias de todo el mundo.

Hay que recordar las palabras de Federico Nietszche (1844-1900), el filósofo más crítico y terrible de la moral y de las religiones de todos los tiempos: La religión es el opio del pueblo.

La humanidad se acerca ya pronto a su fin, y una nueva era terciaria nos habrá dejado en el tiempo aquel de los mastodontes. Las morales de los credos religiosos se lo habrán tragado todo.

Jorge Eugenio Ortiz/eluniversal.com

En el origen, el mezcal

mezcal-200811-ss

Nació la Logia el 16 de diciembre de 2005 para saborear, conocer y promover exclusivamente Mezcales Tradicionales, los Mezcales de verdad. Recordar todos los que han sido saboreados en 4 años, y a los compañeros Mezcólatras con quienes recorrimos este camino, conduce inexorablemente a la nostalgia. Y cómo no ha de ser así cuando vienen a la memoria Mezcales extraordinarios cuyos influjos nos trasportaron, por ejemplo, al frescor de los antiguos sabinos del río de Yogana, en Ejutla, Oaxaca; a las frías y soberbias faldas del Nevado de Colima en Zapotitlán, Jalisco; o a las áridas y asoleadas tierras de la Mixteca Poblana.

Como buen aniversario cuenta con numeralia. Miembros de la Logia: 1500. Mezcales saboreados: 253. Riqueza alcohólica del Mezcal más fuerte, 75.2% ALC.VOL.; del más suave, 45% ALC. VOL. Fecha del Mezcal con la destilación más distante, 1997; la menos distante, noviembre 2009. Asistencia mayor a una Logia, 95 personas; menor, 1. Total de tipos de Maguey saboreados en 253 Mezcales: 54. Maridaje más sorprendente: mermelada de membrillo a cucharadas con Mezcal de Jalisco. Mayor variedad de Magueyes empleados en un Mezcal, 6. Número de litros del Mezcal con mayor producción: 3000; con la menor, 20. Establecimientos donde sesiona la Logia: 23. Cursos impartidos: 9.

Saborear esta riqueza mezcalera fue triple privilegio: primero, por haber sido seducidos por ese abanico sensorial milagroso; segundo, por vislumbrar —aunque sea una pizca— el complejo conocimiento acumulado por las poblaciones mezcaleras durante siglos y, tercero, por compartir esta experiencia con tantas personas extraordinarias. Pese a esto, a los Mezcólatras nos queda claro que no conocemos ni el 1% de la riqueza Mezcalera de México y que lo mejor estamos aún por saborearlo. Mucho hay por hacer, conocer y bebe y, como decimos en la Logia, sólo conociendo y respetando los Mezcales Tradicionales podremos reapropiárnoslos y así contribuir a su preservación.

Tio Corne/mileniodiario

Sobre y bajo Arco

Williams Robert
Williams Robert

NINGUN arte está hoy en su cima. El mañana es quien deberá probarlo. Pero el de la plástica, tan misterioso, es el de los peor situados… Ignoro si algún pintor o escultor tiene el don de las alturas, y no me atrevo a afirmarlo ni a negarlo, aunque tenga mis personales fruiciones. Pero me quedo sobrecogido ante la obra de jóvenes, circunspectos y ensimismados, pletóricos de un insuperable aburrimiento. Y de aquellos otros, violentos, que quieren sorprendernos a cualquier precio para convencerse de que están vivos. El don es tan difícil de ocultar como de ser imitado. La originalidad en el arte no quiere decir nada si no se apoya en la verdad, en la vida, en la sinceridad consigo mismo y en la generosidad, tan recibida como dada: en mi Fundación tengo la prueba. La originalidad, cuando es perseguida, huele a rancio. El creador es siempre designado por un índice que no es el suyo. La vida sin lógica no suele llegar lejos; la lógica sin el talento innato no llega a ningún sitio. En ello estamos. Más delicado es no poner ejemplos. Pero la exaltación del barro no nos invade.

Antonio Gala

Abran la puerta, Policia!

12-3

Querido J:

El 12 de septiembre de 1813, un Parlamento decidió por vez primera en España sobre las corridas de toros. Fue el de las Cortes de Cádiz. Había dos hombres. Uno era murciano. El otro, catalán. Don Simón López. Don Antonio de Capmany. El catalán, culto, ilustrado y acaso por esto de que dijeron rápidamente que no era un buen catalán, defendía las corridas. Ya lo había hecho ante adversarios de más fuste, como Jovellanos. Las defendía porque, a su entender, las corridas de toros eran una expresión del carácter nacional. Las actas de las Cortes de Cádiz correspondientes al día se han perdido, pero hay un valioso artículo de Beatriz Badorrey que reconstruye en lo que puede la polémica, y que voy a seguir ahora. Sobre todo por lo que respecta a las razones del diputado López. Lee: «El rufian, la ramera, el idolatra, el comediante, el lidiador ó torero, el luchador ó espadachín, el aguacil de teatros, el flautero, ó guitarrista, ó lirista, ó baylarin, el sodomita, el libertino y licencioso, el charlatan, bujon, ó histrión, el encantador y agorero, el que vive como gentil, el que frecuenta los espectáculos teatrales, las venaciones, ó toros, carreras, luchas, etc. ó dexen esto, ó no sean admitidos al bautismo, dice S. Clemente 1º». En efecto: los toros, como toda la compaña, eran obra del diablo. Y los curas, como el diputado López, contra ellos se alzaban.

Los curas de hoy también son diputados y también piensan, muchos de ellos, que los toros son del diablo. Yo, amigo mío, no puedo defraudarlos. Los toros son pecado. Comprendo que los taurinos, por razones estratégicas, obvien este asunto en su defensa. Comprendo que la obviase mi querido Capmany, que no sabía por dónde salirse de ilustrado que era. Pero es la defensa. No hay otra. Yo voy poco a los toros. Y últimamente sólo voy a ver a José Tomás. Esa monodosis es vista con suspicacia por algunos taurinos: no creen que así se comporte un taurino pata negra. Este tipo de tipos que se suspicarían de que uno sólo leyese a Montaigne, Orwell o Simenon, e insistiesen mientras enarbolan libros de Zafón: «¡A ti no te gusta leer!». Yo voy a ver torear a José Tomás por el placer. Creo que por la misma razón, básicamente, que el pueblo romano iba a ver cómo luchaban los gladiadores. Por las mismas razones que me levantaba de madrugada para ver morir a Cassius Clay en los brazos de Frazier. Por lo mismo que el escritor Juan Abreu saca un trocito de sushi de las ingles de una mujer tendida, atada y farcida, y luego se lo come, el tío. Es el placer, sólo.

Los placeres son fáciles de estropear. No estoy seguro de que en el origen de toda fortuna anide un gusano. Pero en el núcleo del placer, el gusano arrastra siempre sus anillos. ¿Cómo comerte el hígado del pato que ha sufrido? ¿Cómo se puede ser tan blindadamente feliz cenando por 200 euros, con la cantidad de niños sin pan? ¿Cómo no reconocer que, en el fondo del aprecio desmedido por algún objeto artístico (un cuadro, un iPhone blanco) está la evidencia de que poca gente lo tiene, esa maldad profunda? ¿Cómo someterse a un masaje, incluso sin final feliz, cuando el tumbado se pone en la piel del que está de pie, sudando? Nadie piensa en el toro cuando está José Tomás ahí abajo, eso es todo. Cualquier placer observado es inmoral.

Mira si no el Simón, antecedente del cura Puigcercós: el sodomita, el guitarrista, el que vive como gentil.

Se dirá: la puta, el boxeador deciden por sí mismos, a diferencia del toro. ¡Oh, déjame detenerme un instante en este argumento! Naturalmente que el toro no decide; por eso es toro y nosotros hombres. El que dice que el toro no decide es que está viendo abajo un hombre banderilleado. No, no es el toro, claro: son unos hombres enfrente de otros hombres. A unos les ofende la sangre y a otros, no. Como si quisieran prohibir las morcillas. Un legítimo y bronco combate moral entre hombres. Es decir, no entre hombres y morcillas. La corrida de toros sucede en un ámbito privado. En este sentido, el recinto no se diferencia de la Cueva del Sado. Se trata de pagar la entrada. Pero el que sea un ámbito privado no exime de la intervención pública. Si en vez de toros se lidiaran hombres, la autoridad intervendría. Es legítimo y es lo que están pidiendo al Parlamento.

¿Esta petición es mayoritaria en la sociedad catalana? La cuestión no es si a la mayoría le gustan los toros. Tampoco a la mayoría le gusta el rugby ni el sushi de ingles. La cuestión es si la mayoría decide que hay que entrar en esa habitación privada porque allí se están cometiendo atrocidades. Es una cuestión muy distinta. Si matar a un toro exige el derecho de intervención de lo público en lo privado, muchas otras habitaciones catalanas habrán de soportar la entrada de la Policía. Yo comprendo que haya a quien le moleste lo que está pasando en el albero. Ahora bien: ¿hay un consenso cierto en la sociedad catalana para entrar en esa habitación y disolver a los presentes? Lo dudo. Dudo de que el nivel ético de esta sociedad haya llegado a este punto. Porque llegado a este punto, foies, putas y boxeadores deberán ser automáticamente examinados. La ética es inexorablemente transversal.

Lo sería, claro. Lo sería si a esas incertidumbres morales innegables que tiene la corrida no se le añadiera el empujón necesario para que el toro sobresalga una cabeza entre el libertino, el comediante y el espadachín de los nuevos curatos. Bien, ya lo sabes, a qué cargar la suerte. El nacionalismo quiere acabar con los toros porque es un irrevocable símbolo de España. Un símbolo nacional, como decía el catalán Capmany. Los toros no tienen ninguna importancia práctica: unas docenas de animales muertos cada verano, cuatro perversos que disfrutamos de ellos, un negocio delicado, una afición tranquila que ya no quema conventos después de la corrida… Los toros sólo tienen importancia simbólica. Los toros son España. Y España es este desgarro inacabable, como los toros igualmente pasional. ¿Alguien puede entender seriamente que haya independentistas en Cataluña, un lugar técnicamente independiente desde hace años? Nadie puede entenderlo. Organizar encuestas independentistas y prohibir las corridas de los toros obedece a la misma tremenda españolidad de Cataluña. La necesidad persecutoria del otro. Este tira y afloja permanente que es el auténtico ser de España.

Desde aquí te digo, amigo mío: hoy que apretaron otra tuerca. Si algún día Cataluña fuera independiente y gobernaran los curatos, al día siguiente el tira y afloja habría continuado. En dirección contraria y empezando por el restablecimiento de la fiesta brava.

Sigue con salud,

A.

La cuestión es si la mayoría decide que hay que entrar en esa habitación privada porque allí se cometen atrocidades

El nacionalismo quiere acabar con los toros porque es un irrevocable símbolo de España. Un símbolo nacional.

Arcadi Espada/elmundo.es

Top secret

Federico Garcia Lorca
Federico Garcia Lorca

La arqueología tiene un límite. Lo inaccesible. Y hasta ahí parece haberse llegado en Alfacar, Granada, en la búsqueda de los restos de Lorca. Pero no se han hecho bien las cosas. En España, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica ha realizado desde el año 2000, cuando se abrió la fosa de Priaranza, un total de 130 exhumaciones con el hallazgo de 1.146 cuerpos. Estos trabajos, en circunstancias muy adversas, han permitido la formación de un grupo altamente especializado de historiadores, forenses y arqueólogos. Las experiencias anteriores habrían sido de gran utilidad para la búsqueda en el barranco de Víznar. Pero en ningún momento este equipo de expertos ha sido contactado. Uno de los fundadores de la Asociación me cuenta que habrían acudido allí como voluntarios. Para empezar, explicarían que la de la tierra es una memoria muy laboriosa. En ocasiones, han encontrado fosas a 50 metros o más del lugar señalado por los testigos. El vacío que deja esta búsqueda fallida afecta especialmente a las familias de otras muchas víctimas, ellas sí deseosas de encontrar a los desaparecidos en esa zona de Víznar. La importancia del cuerpo de Lorca es que, en cierto modo, él era todos los cuerpos. Su asesinato encarna la derrota de la humanidad. Declarado el límite arqueológico de lo inaccesible, sólo hay dos bocas que pueden aportar luz. Una es la de la poesía: Lorca vivirá siempre. La otra es la justicia. Sólo una verdadera investigación judicial podría aportar luz. Encontrar alguna huella, algún vestigio, algún testimonio, algún documento secreto. Se sabe que el caso Lorca fue muy importante para el régimen. Top secret. Se trataría de borrar toda huella. Pero hay alguna pista. De todos los informes sobre fosas realizados para el Valle de los Caídos, han desaparecido los de las zonas próximas a Granada. Pero nuestra justicia, como bien saben, también ha chocado con lo inaccesible.

Manuel Rivas/elpais.es

El viaje mas largo

mariposa

La mariposa Monarca realiza el viaje más largo que una especie tan pequeña puede hacer: llega a finales de octubre y principios de noviembre a sus santuarios de hibernación en el centro de México, en la Sierra Madre Occidental, después de permanecer el verano en los campos y bosques del centro y noreste de Estados Unidos y el sur de Canadá.

Estos frágiles insectos, emigran y recorren entre 3 mil y 4 mil 200 kilómetros hasta los bosques de coníferas ubicados entre 2 mil 700 y 3 mil 300 metros sobre el nivel del mar, donde permanecen alrededor de 135 días para pasar el invierno y aparearse para después regresar al norte del continente.

Según especialistas buscan valles por donde circula el viento del norte, para transportarse con las alas extendidas y avanzar grandes distancias sin gastar energía. Así, con buenas corrientes recorren 4 mil kms en casi un mes y llegaban a los 15 santuarios del país, entre los que destacan El Rosario, Sierra Chincua y Chivatí-Huacal, en Michoacán y Cerro Pelón. El Capulín y Contepec, en el Estado de México.

Para algunas personas son “ambulantes hijas del sol” y representan el alma de sus muertos.

Los insectos crean un espectáculo único y maravilloso, pues millones de éstos tiñen de naranja los troncos de oyamel; cuelgan en racimos y cruzan los cielos cuando calienta el sol.

Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca

Creada el 10 de noviembre del 2000, pasó de una superficie de 16 mil 110 hectáreas a 56 mil 259. Ocupa parte de los municipios mexiquenses de Donato Guerra y Villa de Allende; de Michoacán: Contepec, Senguio, Angangueo, Ocampo, Zitácuaro y Áporo.

Ramon Rivera/razon.com.mx