Es la hora del perdón

Por: Juan Arias | 19 de noviembre de 2012

Perdon (5)
El post anterior de mi blog, en el que afirmaba que España debería pedir perdón a los latinoamericanos, incluidos los brasileños, por el atávico olvido de la importancia que para nosotros tiene el continente de América Latina, despertó una riada de duros comentarios.

Ambos, españoles y latinoamericanos se han acusado mutuamente de haber sido maltratados. Todos advierten que lo que ha predominado hasta ahora ha sido la sensación de que los españoles han considerado siempre a sus hermanos de Latinoamérica como de segunda categoría. Y han volado agravios por todas partes.

He leído con enorme atención los más de 50 comentarios de los lectores y algunos me han dolido especialmente porque creo profundamente que esta es la hora del perdón y no de las peleas.

América Latina, como ha quedado patente en Cádiz vive un momento feliz. Como dice la Presidenta brasileña Dilma Rousseff en la entrevista a Juan Luis Cebrián, vive “días de flores”.

Ya fueron tiempos de espinas. Hoy esas espinas y la falta de esperanza en el futuro, la vivimos sobretodo nosotros los españoles.

Perdon (4)
Podríamos decir que los latinoamericanos están viviendo su pequeña santa venganza, viendo a los españoles, considerados los conquistadores o colonizadores, llamando a su puerta pidiendo trabajo y protección.

Y los españoles deberían aprovechar este momento, y vuelvo a repetirlo, para pedir perdón a todo este continente de habla española o portuguesa, por no haber siempre creído que también ellos podrían un día vivir ese momento de flores, que nos causa una cierta envidia, aunque nos cueste aceptarlo.

Todos ganaremos con un perdón mutuo que sirva al mismo tiempo para reconocer juntos que, a pesar de todos los pesares, ambos nos hemos enriquecido todos estos siglos de nuestra proximidad.

América Latina, a pesar de todas las barbaridades que toda colonización lleva consigo, a pesar de los holocaustos del pasado y de tantas cosas que hoy nos hacen avergonzar, debe reconocer  que España también acabó dándole mucho. No sólo la lengua. Hay toda una cultura española incrustada en los cromosomas de los latinoamericanos. Incluso de los brasileños que son quizás los más enamorados hoy de España y hasta los más comprensivos con nuestras arrogancias del pasado.

Perdon (2)
Y España tiene mucho que agradecer
 a todo lo que ha recibido de la sangre nueva y joven de los latinoamericanos que nos trasvasaron su cultura, su otra forma de ver y pensar el mundo y la vida. España no sería hoy lo que es sin esta magnífica y enorme riqueza trasplantada de América Latina.

Por todo ello, creo que sea esta la hora del perdón y de la reconciliación más que la de viejos rencores o de las revanchas inútiles.

PerdonComo varios lectores han señalado, los españoles serán bien recibidos hoy aquí de nuevo en el continente hermano. Y al llegar aquí, los españoles verán que América Latina no es la de antes. Que el hijo ha crecido, se ha superado a sí mismo y con todos sus problemas, vive un momento de esperanza y de búsqueda de la felicidad y no sólo a través de lo material, que nos será a nosotros muy útil.

Hoy podemos aprender de los latinoamericanos lo que ellos han elaborado de nuevo y podremos quizás apreciar mejor lo que ya les enriqueció siempre, pero que quizás nuestro orgullo nos impedía de observar y disfrutar.

Es la hora de un nuevo abrazo, donde no existen ni hijos pródigos, ni padres padrones. Vivamos junto este momento de flores de ellos capaces de aliviar las espinas de nuestro actual desierto.

Fuente: http://blogs.elpais.com/vientos-de-brasil

Deja un comentario