Léase el instructivo

Dos años de garantía, es lo que incluye el instructivo de los cracksbrasileños que compra el Barcelona. Excepcionalmente cambian de ciudad, recargan baterías y vuelven a funcionar. Los mejores recuerdos de Romario están allí, un futbolista de cuerda, su primer año fue un artículo de lujo, pero el segundo entró en bucle con Cruyff y desapareció, después penó por todos lados arrastrando un talento único. Ronaldo por ejemplo llegó del PSV al Barça, su primer grande y muy poco dejó allí; apenas títulos menores y grandes goles pero en privado. Suficiente para convertirse en el mejor de su época. A pesar de dos lesiones de caballo y una intermitencia atroz siempre quedaba algo de aquel fenómeno. Con Inter, Madrid y Milán no volvió a ser el mismo, pero era tan bueno que una jugada suya con una pierna de palo pagaba el boleto y valía los derechos de transmisión. Nunca levantó una Champions, pero a cambio ganó tres Mundiales. Tocó el turno a Ronaldinho, otra perla, pocos futbolistas incluido Messi lograron hacer en el Camp Nou lo que él hacía con la pelota, pero se perdió en la noctámbula Barcelona, entrenaba poco y dormía menos. Ninguno superó los dos años en su mejor forma. Ronaldo sucedió a Romario, Ronaldinho a Ronaldo y ahora llega Neymar, un ave del paraíso sobre el que pesa toda la magia de sus paisanos y también la duda. Parece que existe un embrujo entre Brasil y Barcelona, una relación amor odio porque a nadie en esta ciudad deja indiferente el gran recuerdo de estos inolvidables jugadores y sin embargo todo mundo sabe que se fueron sin pagar la cuenta. Veremos hasta dónde cubre la garantía de Neymar y por favor léase bien el instructivo del jugador antes de guardarlo en el cajón de los juguetes rotos.

José Ramón Fernández Gutiérrez de Quevedo/http://www.milenio.com

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