Los niños del ‘narco’ y su ejército: hay que rescatarlos…

Mi compañero reportero Fernando Damián publicó el jueves pasado que las organizaciones criminales tienen “esclavizados” a 25 mil menores de edad. Eso, de acuerdo con la exposición de motivos de un proyecto de reformas a la Ley para la Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.

Vaya panorama: 25 mil seres de rostros infantiles y miradas heladas que nos podemos topar en una esquina y no vacilarán al cocernos a tiros. Niños delincuentes que no tienen más que dos caminos: la prisión o la muerte prematura. Niños de vidas truncadas producto de una sociedad (que no solo de un Estado) indiferente y cómplice por omisión y negligencia. Niños empujados al precipicio de la nada, de lo oscuro, debido a su empatía con esa subcultura del narco que los atrae por el exhibicionismo de jóvenes con carteras repletas de fajos de billetes; jóvenes con cadenas de oro o plata donde penden diamantes u otras piedras preciosas; jóvenes con relojes y ropa carísima, con trocas impactantes. Jóvenes con muchachitas deslumbrantes al lado. Jóvenes de dedos nerviosos al gatillo que al disparar solo miran cifras instantáneas de pesos y dólares. Jóvenes sicarios que esos niños de hoy serán mañana, cuando no lo son desde ayer.

Fernando dio cifras de la organización Save the Children (me parece que se quedan cortas: nomás hay que entrar a cualquier ciudad o municipio regulados por el narco) que retratan la cotidianidad de este flagelo: 4 mil 500 niños desempeñan labores de “seguridad”, es decir, son vigías —halcones— de los delincuentes adultos, y peor aún, dos mil 700 manejan… armamento.

Estos menores, como bien señala Save the Children, una vez que ingresan —por las buenas o por las malas— a los cárteles, o a las bandas de secuestradores, padecen una formación criminal bárbara que consiste en violencia física y emocional. ¿Qué va a ser de esos adolescentes cuando sean jóvenes adultos si no habrán mamado más que crueldad? Eso: van a ser (o ya son) seres despiadados, sin remordimiento alguno.

Mi compañero completa muy bien su reporte con cifras de la Secretaría de la Defensa del sexenio pasado: en todo el país, tanto en el norte como en el sur, entre 2006 y 2012 fueron detenidos dos mil 714 menores de edad relacionados con actividades del crimen organizado (de los cuales 327 eran… mujeres). Eso implica un promedio de 37 niños capturados por mes. Al menos uno… cada día.

Debe asimilarse que detrás del origen del crimen organizado hay, en buena medida, una gran descomposición social (pérdida de valores, deterioro familiar creciente), o no habrá manera de terminar con esta guerra, por más batallas que libre el Estado mexicano.

Hay que rescatar a estos niños, ya muertos en vida, a ver si es posible revivirlos, pero sobre todo, hay que salvar a quienes ya están cerca, muy cerca de seguir engrosando el creciente ejército del narco. Sugiero…

Juan Pablo Becerra-Acosta/http://www.milenio.com

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