DOUGLAS RUSHKOFF SOBRE CÓMO LA TECNOLOGÍA DIGITAL ESTÁ AYUDANDO A CREAR NUEVOS NACIONALISMOS

UNO DE LOS MÁS BRILLANTES ANALISTAS ACTUALES NOS PERMITE VER EL PAPEL DE LA TECNOLOGÍA DIGITAL EN LA CONFORMACIÓN DE UN NUEVO ESCENARIO POLÍTICO DONDE SE HACE PATENTE QUE LAS PROMESAS DE LIBERTAD E INTEGRACIÓN DEL INTERNET ESTÁN FRACASANDO

 Resultado de imagen para DOUGLAS RUSHKOFF

Existe una fuerte tendencia global en la que estamos viendo el surgimiento de un nuevo nacionalismo, con una marcada tendencia hacia la derecha en países como Estados Unidos, Austria, Francia, Hungría, e incluso India. Algunos analistas han manifestado la inquietud de que esto podría ser la antesala de un nuevo fascismo, en tanto a que movimientos políticos están teniendo éxito con bases en el proteccionismo, la xenofobia, el conservadurismo, etcétera.

Douglas Rushkoff, quizás el más brillante teórico de medios en la época post Marshall McLuhan, ha sugerido que la tecnología digital (o la nueva ecología mediática) ha contribuido de manera importante a crear las condiciones para el surgimiento de este nuevo nacionalismo, particularmente de fenómenos como Donald Trump o el Brexit. Ruhskoff apunta que inicialmente, el Internet se predicó en el supuesto de que ayudaría a acabar con el nacionalismo. Uno de sus primeros activistas, John Barlow, en su Declaración de Independencia del Ciberespacio, dijo que el nuevo “espacio social global” estaría “naturalmente libre de tiranías”. “Pero el Internet ha tenido el resultado opuesto. No estamos avanzando a una nueva sociedad global, estamos retrocediendo otra vez al nacionalismo. En vez de movernos hacia la integración racial de los colores de Benetton, estamos encontrando que muchos añoran un pasado ficticio en el que las personas quieren pensar que las razas eran distintas, y que todo estaba bien”, dice Rushkoff. 

El Internet ayuda a tomar partidos

Douglas Rushkoff mantiene que Internet “se ha convertido en un bucle [loop] de retroalimentación que se auto-refuerza, cada elección que hacemos es cuidadosamente notada e integrada por los algoritmos que personalizan nuestros feeds de noticias, así aislándonos cada vez más en nuestras burbujas de filtro ideológicas. Ninguno de los miles de personas que aparecen en mi feed de Twitter apoyaron a Trump o al Brexit. Para aquellos que si lo hicieron, estoy seguro que lo contrario es verdad”. Esto hace que el Internet nos ayude a tomar partidos, por definición aislándonos en un rincón del espectro y reforzando nuestra visión polar de la realidad. Esto también explica, entre otras cosas, porque para muchos el triunfo de Trump parecía imposible o ridículo: todo el contenido que veían en sus feeds reafirmaba su propia noción.

Rushkoff enfatiza que los medios digitales tienen la tendencia a distinguir y dividir, mientras que medios más cálidos como la TV tenían la característica de disolver fronteras y amalgamar a las masas en nociones colectivas. Los candidatos convencían a las personas con su capacidad telegénica, como Reagan, prometiendo la unidad que se percibía al compartir ese mismo momento, una realidad común. La TV era un medio continuo, como una ola uniforme, ahora vivimos en discretos paquetes de información:

El máximo candidato digi-génico, Donald Trump, exige que construyamos un muro para protegernos de los mexicanos. Esto es porque el sesgo principal del ambiente digital mediático es la distinción. Medios análogos como la radio y la televisión eran continuos, como el sonido de un vinilo. Los medios digitales, por contraste, están hechos de muestras [samples] digitales. Asimismo, las redes digitales descomponen los mensajes en pequeños paquetes, y los rearman del otro lado. Los programas informáticos se reducen a una serie de 1s y 0s, o prendido y apagado. 

Esta lógica se traslada a las plataformas y las aplicaciones que usamos. Todo es una elección –desde el tamaño de fuente hasta el lugar del “snap to” grid. Tiene 12 o 13 puntos, está posicionado aquí y no allá. Enviaste el email o no. No existen intermedios.

Así que no debe sorprendernos que una sociedad que corre en estas plataformas tienda hacia algo similar a estas formulaciones discretas. ¿Me gusta o no me gusta? ¿Blanco o negro? Rico o pobre? ¿De acuerdo o en desacuerdo?

La dicotomía, la visión dualista, el reduccionismo y el enfrentamiento entre opuestos está programado en el sistema operativo de nuestra tecnología. Quizás vale la pena recordar uno de los axioma de Rushkoff, “programa o serás programado”, el cual va muy bien con el famoso de McLuhan “el medio es el mensaje”.

http://pijamasurf.com/

Deja un comentario