Once fiestas tan salvajes que hicieron Historia

Jaime Noguera

Cualquier excusa es buena para montar una fiesta. Celebrar con música, comida y bebidas espirituosas un aniversario, una boda, un reencuentro con amigos, etc, es algo intrínseco al ser humano. Un momento de relajación y catarsis en el que olvidarse de las complicaciones de la vida y centrarnos en el disfrute hedonista. Esto lo sabían bien nuestros ancestros, que con menos medios de los que se dispone hoy montaban unas fiestas bien molonas que no tenían nada que envidiar a las que celebran en la actualidad. Además, al no tener ni móviles ni internet, en la antigüedad debían comerse mucho más la sesera para organizarse una fiestuki. Y también les pasaba que, alguna vez que otra, se les iba la cosa de las manos hasta el punto en que  moría gente. No pasaron a la Historia en vano, claro.

Bueno, al grano: bienvenidos a Strambotic: Agencia de Viajes Temporales. El circuito de hoy les lleva desde las tórridas bacanales romanas a las fiestas marbellíes de Kashoggi con camareras en topless, pasando por las fiestas del narco y big expender colombiano Pablo Escobar y por el banquete chino en la que se sirvieron delicias como jorobas de camello y cerebros de mono. ¡Abrochen sus cinturones y recen sus plegarias! Salimos en tres, dos, uno…

Festival Egipcio de los Borrachos

Quiénes: Los egipcios. ¡No todo iba a ser construir pirámides!

Cuándo: Siglo XV antes de Cristo.

La excusa: Celebrar que la diosa Sekhmet no los mató a todos cuando se le pasó por la cabeza.

Aliñada con: Birra fresquita, que en el desierto entra de maravilla.

Según recientes hallazgos arqueológicos, los habitantes del Valle del Nilo se ponían ciegos anualmente en una festividad dedicada a la divinidad Sekhmet, que casi destruye el mundo tras pillarse un tremendo pedo y que se le pasase el apocalipsis por la cabeza. Para celebrar que la genocida en potencia cambió de idea, los egipcios se pasaban la noche bailando, fornicando y bebiendo como si no hubiese un mañana. Pero como sí lo había, la fiesta se acababa cuando al amanecer, el sonido de los tambores sacaba a los temblorosos participantes de entre las piernas de otros.

Sexo anal en la Bacanal

Quiénes: ¿Qué nos han dado los romanos? Las bacanales.

Cuándo: Alcanzaron su pico (y no había heroína en esos tiempos) en el siglo II A.C.

La excusa: Adorar al dios del vino Baco.

Aliñada con: Sexo, sexo y..sexo.

“Cuando el vino, el discurso lascivo, la noche y el sexo de los sexos habían extinguido todo sentimiento de modestia empezaron a practicarse las libertinas de todo tipo”, escribió sobre estas reuniones secretas el historiador Livio. Los miembros de las bacanales  se reunían en hogares particulares o bosques para las orgías que duraban toda la noche de baile e incluían el sacrificio de animales, festejos, bebida y el intercambio de fluidos corporales. Se suponía que durante estos maratones hedonistas se planeaban muchas clases de crímenes y conspiraciones políticas, incluyendo asesinatos y envenenamientos. Quizás por ello el senado romano votó a favor de suprimir estas celebraciones en el año 186 D.C.

La boda de Isabel de Baviera

Quiénes: Miembros de la aristocracia europea, que siempre han sido unos golosos.

Cuándo: 28 de enero 1393.

La excusa: Bodorrio.

Aliñada con: Disfraces altamente inflamables e iluminación con antorchas.

El 28 de enero de 1393, la reina francesa Isabel de Baviera organizó un banquete en el Hôtel Saint-Pol de París para celebrar el matrimonio de una de sus criadas de servicio. Lo más destacado del plan para la noche se supone era una una danza que involucraba al rey Carlos VI y a cinco nobles, cada uno de los cuales vestiría un traje de “hombre salvaje del bosque“, hecho de lino y estopa.

Poco después de que Charles y sus hombres comenzaran con el show, el hermano del rey, duque de Orleans, se acercó a los bailarines con una antorcha encendida, no sabemos si para iluminar la escena convenientemente o con ánimo de troll. Lo cierto es que la antorcha prendió uno de los disfraces (dicen que por accidente) incendiando a todo el grupo. El rey Carlos evitó lesiones sólo después de que una tía suya le cubriese con sus falsas,  ahogando así el fuego. Otro hombre se salvó al sumergirse en un barreño de vino, pero otros cuatro bailarines fueron envueltos en llamas y murieron.

Inglaterra-Francia. La fiesta del “y yo más”

Quiénes: Francisco I de Francia y Enrique VIII de Inglaterra.

Cuándo: 1520.

La excusa: La paz.

Aliñada con: 4.000 corderos y fuentes de vino.

Los monarcas organizaron una cumbre conjunta en un valle cerca de Calais, con la sana intención de fomentar las relaciones amistosas entre sus dos naciones. Acompañados de sus respectivos séquitos, pasaron dos semanas y media entre juegos, torneos, tiro con arco y banquetes en los que se comieron más de 4.000 corderos, terneros y bueyes. Podemos hacernos una idea del nivel de ensalzamiento de la amistad que pudo producirse con un simple dato: se instalaron fuentes que arrojaban vino. La leyenda dice que, tal fue el dispendio monetario realizado, se agotaron los tesoros de ambas naciones. Y no sirvió para nada. Ahorraron y un año después volvieron a declararse la guerra. Se ve que les iba la marcha.

El ponche gigante del almirante Russell

Quiénes: El almirante británico Edward Russell.

Cuándo: 1694.

La excusa: El puro ego.

Aliñada con: Ponche y más ponche.

Edward Russell decidió organizar una velada especial en Cádiz en la navidad de 1694. Como no era capaz de acortar su listado de invitados a menos de 5.000, este almirante británico decidió construir una enorme ponchera en la que mezcló 250 litros de aguardiente, 125 de vino, 635 kg de azúcar, 20 galones de jugo de lima, 2,500 limones y 2.2 kg de nuez moscada. Para acompañar a tamaño brebaje, sirvió una mesa llena de viandas entre las que se incluía a un buey entero asado. Aparentemente, el ponche era tan grande que hizo navegar sobre su superficie a un grumete,  con un bote hecho a medida, para este sirviese a los invitados.

La Fiesta de Cumpleaños del Emperador Kangxi, una pesadilla para animalistas

Quiénes: Miles de chinos con buen saque.

Cuándo: 1720.

La excusa: Unificar a los manchús gobernantes con la población Han de China.

Aliñada con: El zoológico en pleno, con salsa de soja.

Durante tres días. 2.500 invitados al banquete agotaron las reservas imperiales de vino y se metieron entre pecho y espalda 300 platos y aperitivos diferentes. Junto a las albóndigas, el pato y los cerdos asados engordados con gachas de avena, el menú también ofrecía una selección de platos más crípticos conocidos como los “32 manjares”. Entre estos se incluían patas de oso, jorobas de camello, fetos de leopardo y cerebros de mono. Todo rico, rico, rico. Con fundamento, vamos.

Woodstok

Quiénes: Los organizadores fueron Michael Lang (productor), John P. Roberts, Joel Rosenman, y Artie Kornfeld.

Cuándo: 15 al 18 de agosto de 1969.

La excusa: Mostrar hastío por las guerra y pregonar la paz y el amor como forma de vida.

Aliñada con: Dietilamida de ácido lisérgico (L.S.D.).

¿Cómo no iba a ser una fiesta salvaje una concentración de medio millón hippies cargados de marihuana y ácido lisérgico hasta las cejas? Durante este legendario festival se vivieron intensas noches de sexo y drogas, todo esto aderezado con música rock. Según la Wikipedia, ocurrieron tres muertes en el festival de Woodstock: una debida a una sobredosis de heroína, otra tras una ruptura de apéndice y una última por un accidente con un tractor. También ocurrieron dos nacimientos. Crecimiento vegetativo: -1.

 

El 2500 cumpleaños de Ciro El Grande

Quién: El Sha de Persia.

Cuándo: 1971.

La excusa: Es bueno ser rey.

Aliñada con: 50.000 pájaros cantores de importación.

A la sombra de las ruinas de Persépolis, los “mascas” del emperador de Persia montaron una tienda de campaña que ya la quisieran en Decathlon, ya. 20 kilómetros de seda se emplearon, según las crónicas, para decorar el fiestón que rendía homenaje a Ciro El Grande. Hubo 600 invitados, entre ellos el emperador etíope Haile Selassie, el príncipe y la princesa de Mónaco y más de 60 otros miembros de la realeza y jefes de Estado. Según Historybuff, Elizabeth Arden creó una línea de maquillaje para el evento. Se soltaron 50.000 pájaros cantores para que amenizaran el emplazamiento del convite.

Todos los sátrapas cenaron un menú elaborado por chefs venidos de Francia para la ocasión, así como el vino y  las 5.000 botellas de champán que se trasegaron. Entre plato y plato, disfrutaron de exhibiciones de fuegos artificiales, actuaciones de baile y un desfile con soldados disfrazados de grandes ejércitos de la historia persa. Como representantes de España acudieron Juan Carlos I y su esposa Sofía, enviados por Franco.

¡Os invita Pablo Escobar, gonorreas!

Quienes: Pablo Escobar y familia.

Cuando: Años 70-80.

La excusa: Que el Don tuviese cuerpo de jota.

Aliñada con: 50.000 dólares en contenedores de pólvora y fuegos artificiales para Navidad, obras de arte de famosos artistas internacionales que se rifaban en las fiestas de cumpleaños, famosos como Chespirito (El Chavo del Ocho) o Bertín Osborne.

Pablo Carbonell, en su alocada biografía El mundo de la tarántula, cuenta que el Don le hizo cantar quince veces el ‘Y cómo es él’ al pobre  José Luis Perales. Y es que las fiestas del emperador del narco tenía plata para invitar a cantantes famosos y actores. Sus fiestas eran tan alocadas que en los cumpleaños de sus hijos las piñatas llevaban dentro fajos de dólares que los padres de los amiguitos invitados se lanzaban a recoger con rostro desencajado.

La famosa Hacienda Nápoles de Escobar acogió fiestas tan extravagantes como aquella de cumpleaños en la que la hija del traficante, Manuela (que había pedido como regalo un unicornio) recibió a cambio un caballo blanco con un cuerno grapado en el morro y alas artificiales fijadas a la espalda. El animal murió poco después, de una infección.

 El 50 cumpleaños de Adnan Khashoggi

Quiénes: El traficante de armas saudí Adnan Khashoggi.

Cuándo: 25 de julio de 1985.

La excusa: Celebrar medios siglo de vida a todo trapo.

Aliñada con: Camareras en topless.

Los 400 invitados a la fiesta (pero invitados en condiciones, según el libro The Rise, Corruption and Coming Fall of the House of Saud, el magnate saudí les pagó el billete de avión desde todos los rincones del planeta) fueron recibidos con bandejas de canapés servidos por señoritas con las mamas al aire. No sabemos cómo se tomó esto por ejemplo la virginal Brooke Shields, aunque seguro que a Sean Connery no le disgustó.

Tras este primer impacto, todos atravesaron la puerta de su residencia marbellí de Khashoggi bajo un arco formado por cincuenta espadas que sostenían 50 tipos vestidos de pajes. Luego los mismos pajes repartieron cientos de globos de plata adornados con las palabras “The World’s Greatest” (El Más Grande). Asistieron al guateque pijo los aristócratas más ricos de Europa, así como hombres de negocios, políticos, estrellas de cine y ex agentes de la CIA. Shirley Bassey cantó “Feliz Cumpleaños Estimado Adnan”, Adnan fue coronado como “Rey Adnan” y la fiesta (para la que habrían sido contratadas prostitutas, según Vice) duró cuatro días. Costó 6 millones de dólares.

Las juergas de Luis Roldán

Quiénes: Roldán & company.

Cuándo: 1994.

La excusa: ¿Le hacía falta alguna?

Aliñada con: Meretrices y animales inflables.

Muy salvajes, muy salvajes quizás no eran, pero este antiguo miembro del PSOE, ex-director de la Guardía Civil y amante de las orgías con prostitutas, la coca y los muñecos inflables muy raros, pegó un palo cifrado en más de 2.000 millones de las antiguas pesetas, mediante una amalgama de  robos, comisiones fraudulentas y engaños de todo tipo, que no dudó en fundirse en polvo colombiano de importación y profesionales del placer. Sus fiestones se convirtieron en historia patria tras aparecer publicadas las fotos de las mismas en la revista Interviú.

Visto en History. Con información de Marcianos.mx.com, Historybuff, laWikipedia Vice:

Jaime Noguera, que acepta invitaciones a fiestas similares, es autor de España: Guerra Zombi

http://blogs.publico.es/strambotic

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